El mercado baraja que Moncloa adelante su decisión
La empresa catalana fía el veto del Gobierno al impacto político de la opa al Sabadell
Ricardo Rubio - Europa Press - Archivo
La opa de BBVA sobre Banco Sabadell encara su recta final con mucha incertidumbre y una fuerte mayoría en contra en el sector político, sindical y patronal. Pese al visto bueno por unanimidad de Competencia, el Ejecutivo parece dispuesto a impedir una posterior fusión de ambas entidades, un escenario, no obstante, que BBVA contempla y asume. Pero el Gobierno bajara además la opción de adelantar esta decisión y hacerla pública en esta misma fase, cuando llegue al Consejo de Ministros, para que los accionistas del Sabadell —que siguen esperando una mejora de la oferta por parte de BBVA— cuenten con toda la información antes de que se abra el periodo de aceptación. El empresariado catalán —que en las últimas semanas se ha mostrado especialmente beligerante con la operación, incluso remitiendo una carta al presidente, Pedro Sánchez, para exigir que la impida— da por sentado que Moncloa vetará la fusión. Fuentes de Foment del Treball explican que, durante la última reunión del Cercle d'Economia celebrada la pasada semana, el ministro volvió a mostrar públicamente sus recelos con la operación. Desde el Ministerio de Economía aseguraron a este periódico, no obstante, que la decisión aún no está tomada. «Hay muchos intereses de por medio y lo que puedan interpretar los empresarios de la postura del Ejecutivo no tiene que ver con la decisión final", señalan otras fuentes. La patronal catalana, sin embargo, tiene claro que el rechazo que el Gobierno ha mostrado públicamente a la operación va más allá de lo puramente corporativo. «No lo ven, ni siquiera añadiendo condiciones, como prohibir el cierre de oficinas, el despido de trabajadores... Illa (el presidente de la Generalitat) ha asumido esto como un objetivo propio y el Ministerio de Economía también", indican desde la patronal. Otra fuente empresarial incide en el mensaje y recuerda que las razones para frenar la unión total de los dos bancos son «estratégicas", en referencia al impacto en pymes y, sobre todo, a la cohesión territorial. «La presión en Cataluña viene por varios frentes", insisten. Y es que Sabadell cuenta con un potente grupo de pequeños inversores, muchos de los cuales forman parte de l'Associació d'Accionistes Minoritaris Banc Sabadell , que preside Jordi Casas, actual jefe de gabinete de Sánchez Llibre.