Los alimentos y la luz rompen con la subida de la inflación: queda en el 2,7%
La inflación subyacente repunta una décima, hasta el 2,4%, según el dato adelantado por el INE. A pesar de esta estabilización, las cifras españolas se sitúan lejos de la media de la UE

Clientes compran en el mercado de Bilbao.
La inflación cierra el verano sin cambios. El IPC del mes de agosto se mantiene en la misma cota que en julio en el 2,7% cuando aumentó cuatro décimas porcentuales por el alza del precio de la energía, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). La cifra adelantada del INE confirma la pausa en la escalada de precios este ejercicio tras las subidas de junio (+0,3 puntos porcentuales) y julio (+0,4 puntos porcentuales.) que dejaron el crecimiento interanual en el nivel actual.
La pausa en la subida, en esta ocasión, se debe, según el INE, a que los precios de los alimentos y las bebidas no alcohólicas disminuyeron más que en agosto del año pasado y que la electricidad también moderó su encarecimiento. Sin embargo, la inflación subyacente, el índice que excluye los precios de la energía y los alimentos no elaborados, sube una décima hasta alcanzar el 2,4% interanual. Con este avance, la inflación subyacente encadena dos meses de alzas interanuales.
«La estabilidad de los precios y las subidas de los salarios están permitiendo a las familias recuperar de forma progresiva su poder adquisitivo", defiende el Ministerio de Economía a través de un comunicado. En términos mensuales (agosto sobre julio), el IPC no experimentó variación, en contraste con la caída del 0,1% registrada el mes anterior y con la que se rompieron nueve meses consecutivos de alzas mensuales. En cuanto al IPC armonizado (IPCA), el que utiliza Bruselas para sus comparativas, también mantuvo estable su tasa interanual en agosto en el 2,7%, y no registró variación mensual. La inflación subyacente del IPCA se estima en un 2,4% para el octavo mes del año.
«Esta estabilización responde a dos efectos contrapuestos: la presión al alza ejercida por los carburantes, que se habría visto compensada por la contribución negativa de la electricidad y los alimentos", destacó Zoel Martín, economista de Caixabank Research. Según sus previsiones, la escalada de la inflación podría tocar su techo el próximo mes de septiembre, ya que los mercados de futuros apuntan a una estabilidad en el precio de la energía en lo que queda de año y el descenso en el precio de los alimentos de este mes indica un freno en su tendencia alcista, «si bien el precio de los alimentos frescos está sujeto a mucha volatilidad", advirtió. «De mantenerse las dinámicas actuales, la inflación podría tocar techo en septiembre", apuntó.
A pesar de esta estabilización, las cifras españolas se sitúan muy lejos de la media comunitaria y también del objetivo del Banco Central Europeo del 2% para los datos de IPC. Precisamente, esta frontera es la media que marcaron los precios del club comunitario el pasado mes de julio. La inflación subyacente, que excluye el efecto de los precios más volátiles como energía y alimentos frescos y sirve de referencia principal para Fráncfort, se mantuvo también estable en la UE en el 2,3 %, la misma cota que en mayo y junio, según el índice armonizado de precios de consumo publicado este miércoles por Eurostat. Por componentes, la energía, que es más barata que en 2024, y los servicios, que siguen subiendo, pero lo hacen menos que 12 meses antes, son los que más contribuyeron a la moderación general de los precios.