El callejón sin salida español para cambiar el contrato con Huawei
Nokia o Ericsson son las que más opciones tienen si Transformación Digital cancela el proyecto adjudicado a Telefónica y a la firma china

Una tienda de productos de la compañía china en Pekín.
El Gobierno canceló a finales de agosto un contrato con Telefónica y Huawei de 10 millones de euros para potenciar las prestaciones de fibra de algunas instituciones públicas, entre las que se encontraba el Ministerio de Defensa. O al menos dijo que lo canceló. En un encuentro con la prensa, la secretaria de Estado de Digitalización, María González Veracruz, aseguró que el contrato estaba «en proceso de cancelación» por razones de «soberanía nacional» y que la licitación sería otorgada a otro operador. Pero ni una cosa ni la otra se han resuelto aún. A día de hoy no hay ningún cambio en la plataforma de contratación; es decir, la situación sigue en el mismo punto que cuando el 25 de agosto saltó la noticia. De hecho, las empresas implicadas no han sido notificadas.
La infraestructura en cuestión, denominada RedIRIS, da servicio sobre todo a universidades y centros de investigación y está montada sobre los equipos de Huawei, empresa china sobre la que se ha intensificado la presión por parte de EE UU por sospechas de espionaje. El Gobierno de España siempre ha defendido que los servicios ofrecidos por la tecnología de Huawei en sus organismos públicos —que no se limitan ni mucho menos a esta red— estaban a salvo de interferencias o ‘hackeos’ de cualquier tipo. Es más, fuentes técnicas consultadas insisten en que los dispositivos instalados concretamente en esta infraestructura no son capaces de absorber información que suponga un peligro para la seguridad, ya que —simplificando mucho— son la ‘carcasa’ de la tecnología, no el ‘cerebro’ que envía los datos.
Sin embargo, en este caso, el Gobierno decidió dar marcha atrás con la adjudicación y desde el Ministerio de Transformación Digital aseguraron que dicho contrato se estaba cancelando. Pero el Ejecutivo se enfrenta a un callejón sin salida porque, una vez que se resuelva este escollo y se lance una nueva licitación, ¿quién será el beneficiario? Y, sobre todo, ¿cuánto costará este cambio de criterio? Fuentes del sector indican que solo hay cuatro empresas que podrían actualizar el sistema de Red.es que se había dado a la china: Ericsson, Nokia, ZTE o Samsung. Estas dos últimas quedan casi descartadas: una, por su origen —ZTE también es china-; y otra, por su escaso negocio de redes en Europa. Sin embargo, Ericsson y Nokia tienen todas las papeletas para hacerse con el contrato de Huawei. Eso sí, a un mayor coste. De origen sueco, Ericsson, y finlandés, Nokia, serían las opciones indicadas si se quiere apostar por un operador europeo. Pero si hasta ahora han copado una parte del mercado menor que Huawei, ha sido —en parte— porque los costes son mucho más elevados.
Existe un problema añadido. El contrato firmado con Telefónica y Huawei suponía la "actualización" por 10 millones de euros de un sistema cuyo contrato se firmó en 2020 con la tecnológica china. El objetivo de la Administración era dar una mayor potencia a una red antigua y poder ampliar la capacidad de los 100 gigabits por segundo (Gbps) actuales a 400 Gbps, según consta en la documentación oficial que adelantó El País. Pero en caso de que la licitación -de llevarse finalmente a cabo- eligiera a un integrador diferente a Telefónica con un fabricante de equipamiento también distinto (Ericsson, Nokia o algún otro), no habría que actualizar la red, sino instalar un nuevo sistema al completo, ya que los componentes y la tecnología que usan las empresas son diferentes en cada caso. Esto podría triplicar o incluso cuadruplicar el coste presupuestado en un primer momento, aseguran fuentes consultadas por este periódico. Y no solo el coste: si se cambian los equipos de Huawei por los de otro operador habrá que cortar el suministro de red durante un tiempo indeterminado, con lo que ello puede suponer para los organismos a los que suministra conexión.
Por tanto, a Transformación Digital y Red.es les queda una andadura complicada en este proceso. No hay muchas opciones sobre la mesa: o el Gobierno lleva a cabo una nueva licitación con una migración de la red que supondría un sobrecoste y unos plazos extra, o se mantiene la red actual sin actualizar y condenándola a los 100 Gbps insuficientes para el tráfico actual.
Huawei está en Adif, el Parlamento vasco y la Seguridad Social
En los últimos meses se está cuestionando el peligro que puede suponer tener tecnología fabricada por la empresa china Huawei en distintos organismos públicos. Es un dilema reciente motivado por el confrontamiento de Estados Unidos con China, y en particular con Huawei, a quien acusa de espionaje. España no ha establecido por el momento ningún listado de proveedores de alto riesgo, como sí han hecho otros países europeos, y la tecnología china sigue estando presente en multitud de administraciones. Ministerios como el de Seguridad Social o administraciones autonómicas y locales como la Junta de Andalucía, la Hacienda Foral de Navarra, la Mesa del Parlamento Vasco, el Ayuntamiento de Sabadell o la Diputación Provincial de Toledo cuentan con sus servicios, entre muchos otros. También entidades públicas como Adif o la división económica del Cuerpo Nacional de Policía, según consta en la plataforma de contratación del sector público.
La compañía suministra servicios de diferentes tipos, sobre todo en materia de conectividad. Desde la tecnológica reiteran que todos sus productos disponibles en el mercado español "cumplen estrictamente con las normativas locales".