Sabadell celebra la victoria y agradece el apoyo social
Entre la incredulidad y la euforia, el presidente de la entidad catalana, Josep Oliu, defiende que los dos bancos generan más valor por separado
El presidente del Banc Sabadell, Josep Oliu (c), tras la comparecencia que ha ofrecido este viernes en la sede de la Cambra de Comerç, para valorar el fracaso de la opa del BBVA contra el banco catalán.
La noche del pasado jueves pasará a la historia en la sede de Banco Sabadell, donde los empleados de la vallesana celebraron, también a lo largo del viernes, la inesperada victoria sobre BBVA. Al grito de «¡Viva el Banco Sabadell!» y rodeado de sonoros aplausos, el consejero delegado de la entidad, César González-Bueno, quiso trasladar un mensaje de agradecimiento a sus trabajadores, tras el esfuerzo de estos 17 meses que ha durado la operación. En todo ese tiempo, la catalana siempre ha mostrado confianza en su estrategia de defensa, pero fuentes del entorno aseguran que el resultado final de la opa —con una aceptación de tan solo el 25,47% de los derechos de voto— ha sorprendido incluso al más optimista de la cúpula del banco.
Así lo reconocía ayer su presidente, Josep Oliu, y su número dos. "Esperábamos que la oferta rozara el poste del 30%, no que estuviera tan por debajo", aseguró González-Bueno. En todo caso, conscientes del duro golpe recibido por su contrincante -y al tiempo, compañero de sector- no pretenden 'hacer sangre'. De ahí que fuera de las verjas que rodean la sede de Sant Cugat, su discurso se haya centrado estas últimas horas en los objetivos a futuro y en solitario del banco. "Es una gran satisfacción confirmar que Banco Sabadell podrá continuar en solitario y avanzar en la historia de servicio a sus clientes que inició hace más de 144 años", aseguró Oliu, insistiendo en que "Sabadell y BBVA son dos grandes entidades que generan más valor por separado que juntas".
El presidente de la catalana considera que "esta es la mejor salida para todos", desvelando que, tras conocer el resultado de la opa, habló con su homólogo Carlos Torres. "La verdad es que no sé quién de los dos estaba más sorprendido; no esperábamos esto; el resultado ha sido muy claro", apuntó. Horas más tarde, durante un encuentro con el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, Oliu incluso bromeó con la tensa relación que los dos banqueros han mantenido estos meses. "Hemos sido amigos y volveremos a serlo, espero que podamos ir a comer juntos con nuestras mujeres", apuntaba durante el encuentro, en el que aprovechó para agradecer el apoyo de la sociedad en un proceso en el que la política ha jugado un papel clave. También destacó el esfuerzo del empresariado catalán, con la firme a oposición a la opa defendida por la Cámara de Barcelona, Foment del Treball o Pimec.
"Seguiremos creciendo"
Más allá de la emoción lógica tras esta larga batalla, Sabadell pasa página y busca centrarse en su futuro inmediato en solitario, consciente de que lo emocional o el arraigo no basta por sí solo para mantener a los accionistas involucrados en el proyecto. "Este proyecto tiene un gran presente y un mejor futuro de forma independiente, después de la gran transformación acometida en los últimos cinco años", apuntó González-Bueno.
El directivo, artífice del crecimiento del banco en los últimos años, también recordó los objetivos del Plan Estratégico de la entidad, que en pleno proceso de opa decidió salir de Reino Unido con la venta de su filial británica TSB, para fiar todo su crecimiento a la marcha de la economía española. Una jugada arriesgada que hace pensar a algunos analistas en la posibilidad de que la entidad busque en el medio plazo una posible unión con otra de menor tamaño. De momento, Sabadell cuenta con el poder del dividendo para convencer a sus inversores.
"Vamos a seguir creciendo en los próximos años, vamos a elevar nuestra rentabilidad al 16% en 2027 y continuaremos con un fuerte ritmo de generación de capital que nos permitirá remunerar con 6.450 millones a nuestros accionistas hasta 2027, equivalente al 40% del valor del banco", señalan desde la entidad, convencido de que no solo el apoyo de los minoristas, sino también de parte de los institucionales, ha sido clave en el desenlace final del proceso. Fuentes conocedoras apuntan a que en la sede de Sant Cugat consideran, en este punto, que uno de los grandes errores de BBVA ha sido no comprender bien la estructura accionarial de la catalana, con una amplia presencia de minoritarios con fuerte vinculación y arraigo a la entidad. "Nuestros clientes quieren a Banco Sabadell como entidad independiente, y nosotros vamos a demostrarles que merece la pena que Banco Sabadell siga existiendo", destacó González-Bueno.