La insatisfacción laboral ya es la segunda causa de absentismo
Tras la enfermedad común, se consolida como factor clave en la pérdida de productividad

Ángela de Miguel conversa con el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, ayer, tras ganar en Cepyme.
La desmotivación y la falta de estímulos en el puesto de trabajo se consolidan como factores clave en el absentismo. La insatisfacción laboral se ha convertido en un problema creciente dentro de las empresas españolas hasta tal punto que ya es la segunda causa por la que los trabajadores faltan al trabajo, solo por detrás de la enfermedad común. La falta de estímulos y la alta rotación de personal completan las principales razones de ausencia en el trabajo. Así lo refleja el análisis de la segundaparte del IV Barómetro sobre Productividad y Eficiencia. Los datos reflejan un panorama donde la motivación y el clima laboral se han vuelto tan determinantes como la salud física en la continuidad de la actividad. Clima laboral «La productividad no es un fenómeno aislado ni puede analizarse solo desde una óptica cuantitativa. Está condicionada por el clima laboral, la formación, la digitalización y la capacidad de adaptación de las empresas», afirma el director comercial de Adecco Outsourcing, Raúl Cortés. El 65% de las empresas cubren las ausencias de sus trabajadores, según el análisis. Solo una de cada cinco compañías realiza sustituciones de forma sistemática. La rotación de personal también mantiene cifras elevadas que evidencian que muchas organizaciones todavía enfrentan dificultades para retener talento y garantizar la estabilidad de sus plantillas. «Las empresas que priorizan el ahorro inmediato por encima del desarrollo del talento acaban enfrentándose a una mayor rotación, pérdida de calidad y caída de productividad. La clave del crecimiento sostenible pasa por cuidar el capital humano», agrega Cortés. Uno de los datos más positivos del informe es el avance en la aplicación de herramientas para la mejora de procesos. Casi seis de cada diez empresas afirma haber implementado metodologías para reducir tareas que no aportan valor añadido, especialmente en sectores como el industrial, tecnológico, audiovisual, primario y de la construcción. Por otra parte, el teletrabajo se afianza y el modelo parece haber alcanzado cierta estabilidad. Casi 6 de cada diez empresas ha identificado qué tareas pueden realizarse de forma remota, pero solo el 47,4% ha desarrollado un sistema eficaz para medir la productividad en este formato.