Telefónica sufre el mayor desplome en la Bolsa tras recortar a la mitad su dividendo
Un nuevo ERE para ahorrar 3.000 millones hasta 2030

Marc Murtra en la rueda de prensa para la presentación de resultados de Telefónica.
Sólo el referéndum por el Brexit y el estallido de la pandemia habían generado un desplome de las acciones de Telefónica como el vivido este martes.
Las acciones de la teleco sufrieron una caída de más del 13% en Bolsa, la tercera mayor de su historia y la peor en cinco años, hasta los 3,73 euros, un nivel que no se veía desde febrero de 2024 y que hizo que la operadora bajara del umbral de los 4 euros que había logrado mantener desde febrero de este año. Solo han existido otras dos ocasiones en las que su cotización se ha comportado peor. La primera el 24 de junio de 2016 con la votación de salida de Reino Unido de la UE, cuando la oleada de ventas se saldó con una caída del 16%, la peor de toda su historia. La segunda, el 12 de marzo de 2020, en pleno estallido de la crisis del coronavirus, cuando se dejó un 14%. Este martes Telefónica sumó otro hito en su historia para el olvido, con ese fuerte recorte que provocó que, en solo una sesión, la firma borrara de un plumazo plumazo más de 3.186 millones de su valor de mercado, que apenas supera ya los 21.000 millones de euros.
Con la caída del martes, la operadora acumuló seis sesiones consecutivas de descensos en las que se ha dejado más de un 18,5% (unos 4.760 millones de euros), entrando en terreno negativo en 2025 con una caída acumulada del 6,7%, que contrasta con el fuerte repunte del 37% que suma el Ibex-35 en el periodo.
El detonante de este histórico desplome en Bolsa fue el anuncio del recorte del dividendo a la mitad en 2026 que el presidente Marc Murtra ha incluido en su Plan Estratégico 2026-2030 que presentó este martes al mercado tras meses de expectación después de la "revisión profunda y estratégica" de la compañía desde que tomó las riendas en sustitución de José María Álvarez-Pallete el pasado mes de enero. El texto remitido a la CNMV revela que el pago a los accionistas se reducirá de los 0,30 euros por acción a los 0,15 euros a partir del año que viene. La compañía aseguró que en 2025 se mantendrá el dividendo como estaba previsto (0,30 euros en dos pagos), pero en 2026 se hará un solo pago de 0,15 euros en junio de 2027.
Pero hay un proyecto más allá del Plan Estratégico en el que se da por hecho la ampliación de capital -sin concretar cifras- si se llevan a cabo fusiones de otras operadoras. Así lo confirmó Murtra a los analistas: "Para una operación de fusiones importantes sí consideraríamos la ampliación de capital", una opción que el mercado había descontado tras las primeras filtraciones el pasado verano, pero que en la compañía no se había confirmado.
Y las fusiones con otras operadoras son un objetivo de la compañía a medio plazo. "Tomaremos decisiones difíciles pensando en el corto, pero también en el medio y largo plazo", aseguró el presidente ante los más de 90 periodistas acreditados en la rueda de prensa. Porque aunque el Plan Estratégico 2026-2030 no concreta ninguna operación corporativa como integraciones de otras operadoras -se lleva hablando desde hace meses de la posible compra de Vodafone al fondo británico Zegona- revela que la compañía "estará preparada para las posibles oportunidades" que se presenten en estos cinco años. De hecho, el texto llega a cifrar de 18.000 a 22.000 millones de euros el valor de lo que se podría generar en sinergias en una eventual consolidación en sus mercados clave.
Preguntado sobre las posibles fusiones, Murtra indicó que están "en conversaciones continuas", pero que nunca harían una operación de este tipo si no cumple tres condiciones: sinergias de costes, precio apropiado y un nivel óptimo de 'remedies' (condiciones) decretados por Bruselas. "Hay gran potencial, pero también mucha incertidumbre y no diremos nada si no es un hecho", zanjó el directivo.
Por su parte, Laura Abasolo, directora general de Finanzas y Control de Telefónica, indicó que solo ejecutarán fusiones o adquisiciones "que aporten valor" y que la política de dividendos es "independiente" de las fusiones que se puedan acometer en el futuro. Es decir, que los ingresos por el recorte del dividendo va a reducir deuda y a mantener la rentabilidad, pero para futuras compras se tendría que recurrir a una ampliación de capital.
Murtra aseguró que la compañía está "muy bien posicionada" para poder llevar a cabo el plan estratégico "con éxito". A su juicio, en el pasado Telefónica ha sido "reacia a tomar decisiones difíciles" y aunque en los últimos meses "se han agilizado" los procesos -en referencia a las salidas de Hispanoamérica, que llevaban planeándose desde hacia años pero se han ejecutado bajo la batuta de Murtra-, el presidente consideró que "hay que centrarse más en el largo que en el corto plazo".
Más allá del recorte del dividendo y la ampliación de capital, los resultados del tercer trimestre no son positivos: la operadora ha visto caer sus beneficios un 46% hasta los 828 millones de euros entre enero y septiembre. Además, obtuvo unas pérdidas netas atribuidas de 1.080 millones, frente al beneficio de 954 millones al cierre de septiembre de 2024. La compañía achaca estas cifras a la venta de sus filiales en Argentina, Perú, Uruguay y Ecuador y cifra el impacto contable en 1.909 millones de euros en el acumulado hasta ahora.
La rentabilidad del mercado de las telecomunicaciones se está estancando, por debajo incluso de la inflación anual, recordó Murtra en su presentación del Plan Estratégico a los analistas. Los analistas de eToro explican que el plan de Telefónica promete transformar y crecer, "pero el mensaje no ha calado en el mercado" y por eso las acciones se están desplomando. "La presentación carece de catalizadores inmediatos y llega en un momento en que el mercado exige visibilidad y ejecución más que proyecciones de largo plazo", asegura Javier Molina. "Desde un punto de vista técnico, la acción se mueve en una zona crítica, con soporte clave en los 3,70-3,80 euros. Si ese rango se pierde, el valor podría buscar apoyo en torno a 3,50 euros, nivel donde confluyen referencias de medio plazo. Si, por el contrario, los 3,70 aguantan, el rebote podría tener recorrido hacia los 4,00 y 4,14 euros", explica el analista de eToro.
Consolidaciones europeas
El 4 de noviembre estaba marcado en rojo en el calendario desde hacía semanas. Marc Murtra presentó su hoja de ruta para los próximos cinco años con la vista puesta en la consolidación del sector para darle un futuro europeo a Telefónica. Fuentes del sector daban por sentado hace unos días que Telefónica reduciría el dividendo como pilar fundamental de su Plan Estratégico debido a que la rentabilidad por dividendo de la operadora es una de las más altas y de esta forma se pondría al nivel de sus competidores. Y con este recorte se podría generar flujo de caja con el que afrontar compras de otros operadores ya que actualmente la compañía dedica unos 1.600 millones de euros al dividendo.
Y es que la consolidación del sector es el mantra de Murtra desde que puso un pie en Telefónica. El sector teleco está en una situación muy complicada desde hace 10 años. Los ingresos que antes le llegaban por servicios que aportaban valor como la mensajería o la televisión, los han captado ahora grandes plataformas como Netflix o WhatsApp -incluso las llamadas, sobre todo si la persona sale del país-. Pero al mismo tiempo, las grandes operadoras han tenido que realizar inversiones millonarias para desplegar la fibra, el 5G y después vendrá el 6G. "La ecuación económica es muy compleja, solo puede abordarse si hay una consolidación", explica Juan Felipe Jung, profesor de Economía de Comillas-Icade.
En el propio plan Telefónica ha reafirmado su compromiso con el desarrollo tecnológico del sector y de la autonomía estratégica europea, destacando que la falta de consolidación del mercado europeo de telecomunicaciones ha generado inversiones ineficientes frente a Estados Unidos y China, y una creciente dependencia tecnológica en áreas críticas.
Cualquier opción: "Cuando digo todas, son todas"
Telefónica ha llevado a cabo en los últimos 25 años varias reestructuraciones de plantilla hasta quedarse con 45.000 empleados menos de los que tenía en el año 2000. El último despido colectivo (ERE) finalizó en 2024 con la salida de la compañía de casi 3.400 personas en España y en los próximos meses se acometerá un proceso similar por el "aumento de costes" y la "necesidad de cambiar la estructura" de la teleco. Desde la operadora evitaron nombrar el ERE durante su presentación a analistas del Plan Estratégico y esquivaron una respuesta concreta durante la rueda de prensa posterior, pero Emilio Gayo, consejero delegado (CEO) del grupo, aseguró que las oportunidades de ahorro incluidas en el plan, de 3.000 millones de euros de aquí a 2030, incorpora "todos nuestros ahorros factibles, cuando digo todos son todos".
En esta línea, explicó que, "en caso de que en esos ahorros haya temas de personal, podemos asegurar que lo haremos siempre de la mano de los representantes de los trabajadores". Siempre ha sido así en Telefónica, los ERE y PSI (planes de salida) se han negociado con los sindicatos en unas condiciones bastante positivas comparadas con otros competidores, llegando al punto de que en el último ERE de 2024 se apuntaron más trabajadores de forma voluntaria que el número de salidas propuesto por la operadora. Pero no hay un horizonte temporal para acometerlo porque, según Gayo, esto "afectaría a las negociaciones" con los representantes sindicales.
Las organizaciones de trabajadores, tras analizar el Plan Estratégico, dieron su visto bueno a la propuesta de la empresa. Desde CC OO indicaron a este periódico que este plan 2026-2030 dará lugar a una compañía "más innovadora y competitiva" y valoraron el desarrollo del talento y la apuesta por los profesionales como "ejes fundamentales" del proyecto. Sobre el posible ERE, los sindicatos aún no tienen constancia, pero señalaron que "ante cualquier movimiento que pueda plantearse con respecto a reducciones de plantillas, CC OO actuará con firmeza y rigor".
El presidente de la operadora, Marc Murtra, destacó en palabras a los analistas que "hay que centrarse en el largo plazo" por lo que "costes como los de espectro, arrendamientos o mano de obra están creciendo mucho más rápidamente que nuestros ingresos de comunicaciones. Si no cambiamos esta estructura, nuestros márgenes van a disminuir". Y aunque no nombró directamente el ERE, el plan de la compañía contempla un redimensionamiento del centro corporativo y de las unidades de negocio globales para simplificar su modelo operativo.