La gran banca desata una guerra de contrataciones para captar talento IA
CaixaBank y BBVA aumentaron sus plantillas en más de 1.100 personas tras años de recortes

La banca española pasa página en la era de ajustes derivada de la consolidación y el avance de los procesos digitales. En estos años desde 2008, el número de entidades ha pasado de 55 a apenas una decena, con un duro recorte en oficinas y empleo, desde los 270.000 trabajadores bancarios hasta los 163.000 que registran las estadísticas del Banco de España a cierre de 2024. Una vez superado ese proceso, el escenario se ha dado la vuelta por completo y las entidades se encuentran inmersas en una auténtica batalla por liderar la contratación de perfiles que cubran sus nuevas necesidades y que requieren, sobre todo, de un alto componente tecnológico.
Los últimos informes financieros anuales de las grandes cotizadas del sector reflejan esta tendencia que ahora mismo lideran BBVA y CaixaBank. La entidad dirigida por Carlos Torres, centrada durante casi todo el año pasado en la opa al Sabadell, despidió 2025 con un total de 127.174 trabajadores en todos los mercados en los que opera, 1.258 más que a cierre de 2024. Solo en España contrató a 625 personas, dejando su plantilla total en territorio nacional en 29.479.
Por su parte, CaixaBank amplió su base en 1.106 empleados, hasta un total de 47.120. Bankinter también contrató a una veintena de personas (hasta los 6.678 que actualmente conforman su plantilla), así como Sabadell, que incorporó a 77 trabajadores, alcanzando los 14.117 sin tener en cuenta a los de su filial británica TSB, vendida el pasado verano al Banco Santander.
Solo la entidad presidida por Ana Botín enturbia la foto final del sector en su conjunto, tras un ejercicio en el que el banco pasó —no solo en España, sino en todos los mercados en los que opera— de 206.753 a 198.403 trabajadores. Un ajuste de 8.350 empleados en el mundo, según consta en su informe financiero. Perfiles demandados Más allá del baile de cifras, el regreso de las contrataciones que se vive desde 2023 —y que ahora se ha acelerado— responde al interés específico de los bancos por crecer en determinados segmentos como las nuevas tecnologías o la Inteligencia Artificial (IA).
s ahí donde se busca ganar en eficiencia, también a través de una mayor operativa online. Por eso, la batalla está en perfiles técnicos en los que domina un «modelo híbrido», tal y como explica Nerea Urcelay, associate del sector banca en LHH / Grupo Adecco.
«Siguen estando demandados los perfiles de riesgo y también se mueve mucho todo lo relacionado con ‘compliance’», añade Urcelay