Bruselas lanza un plan para crear empresas en 48 horas y con menos de cien euros
La Comisión quiere redefinir el marco legal para mejorar la competitividad frente a EE UU

Ursula von der Leyen con Antonio Guterres.
Europa es un importante polo de innovación, pero a la hora de escalar las empresas, el bloque comunitario se queda atrás frente a competidores como Estados Unidos. En la víspera de la cumbre de líderes europeos centrada en la competitividad, la Comisión Europea ha propuesto un nuevo régimen empresarial para tratar de cerrar esa brecha con Washington y poder competir de forma global.
Quiere que sea posible crear ‘startups’ en tan solo 48 horas, con un coste máximo de 100 euros y que el proceso sea completamente digital.
Problemas
Bruselas ha identificado los principales problemas que enfrenta la UE, entre las que se encuentra la fragmentación normativa entre los veintisiete Estados miembros. Por ello, quiere facilitar la creación de empresas con un nuevo régimen que busca ofrecer normas comunes y simplificadas, reduciendo la fragmentación y la carga administrativa entre 328 y 440 millones de euros en un periodo de diez años, un ahorro que beneficiaría principalmente a las ‘startups’. El reglamento también incluye medidas complementarias de financiación, fiscalidad y digitalización. «Sabemos que las barreras internas nos están frenando. Necesitamos más integración y profundizar en el mercado único. Este reglamento se enfoca en los problemas que las empresas enfrentan en el día a día», ha explicado el comisario de Democracia, Justicia, Estado de Derecho y Protección de los Consumidores, Michael McGrath. La propuesta incluye un marco legal único y armonizado para toda la UE y promete facilidades para operar de forma transfronteriza. Elimina los trámites presenciales, mejora el acceso al capital europeo y ofrece facilidades para atraer el talento con teletrabajo transfronterizo y mejoras en la movilidad laboral. Busca, igualmente, facilitar el uso de herramientas como la Cartera Europea Empresarial, establecer un intercambio automático de datos entre administraciones y eliminar barreras lingüísticas con la traducción a través de la Inteligencia Artificial (IA). En materia de fiscalidad, la fragmentación es uno de los principales obstáculos para las compañías europeas (debido a las diferentes reglas sobre deducciones, base imponible...). Bruselas quiere que las pymes tributen según las reglas fiscales del país donde está su sede principal, así a una empresa con sede en España y que opere en varios países, solo se le aplicará el sistema español para calcular sus impuestos, lo que servirá para reducir los costes administrativos y facilitar la escala internacional.
Fiscalidad
La fiscalidad es un asunto sensible, ya que los países europeos no quieren perder su soberanía, por ello. El Ejecutivo comunitario propone crear un marco único europeo para el impuesto de sociedades (una medida que aún está en fase de negociaciones). La idea es facilitar una fiscalidad más simple y que favorezca el crecimiento empresarial.