El Gobierno sopesa un recorte de cuatro décimas del crecimiento
Mantiene su previsión de expansión del PIB en el 2,2% y eleva la inflación un punto

La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz junto a Carlos Cuerpo.
"Es un escenario muy complicado para hacer previsiones». Con estas palabras, Carlos Cuerpo avanzó una revisión parcial de los datos macroeconómicos de la economía española. El lunes, anunció una actualización de las previsiones que, por el momento, mantiene sin cambios el crecimiento del PIB, fijado en el 2,2%, aunque advirtió de que el conflicto en Oriente Próximo podría restar hasta cuatro décimas. Así lo explicó en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros: «Tenemos que hablar de escenarios ante la incertidumbre existente». Así se recoge en el Informe de Progreso Anual aprobado ayer por el Ejecutivo y que será enviado este jueves a la Comisión Europea. El documento mantiene la previsión de crecimiento realizada en noviembre, aunque admite que la guerra en Oriente Próximo podría reducir esa expansión en cuatro décimas. En el escenario más extremo, ese impacto podría alcanzar hasta ocho décimas, una horquilla similar a la contemplada por organismos como el Banco de España. Además del deterioro previsto en el crecimiento, Economía incluye en sus estimaciones una revisión al alza del deflactor del PIB —un indicador similar a la inflación-, que pasa del 2,1% al 3,1% como consecuencia del impacto energético derivado del conflicto. La incorporación de los últimos datos, según explicó Cuerpo, supone un ajuste automático al alza de la inflación de un punto porcentual, una previsión que vuelve a quedar condicionada por la evolución de la situación geopolítica. La duración de la guerra y su efecto sobre los precios energéticos sigue siendo la principal incertidumbre. El vicepresidente advirtió de que la volatilidad del precio del barril de petróleo es incluso superior a la registrada durante la guerra de Ucrania, lo que eleva la prima de riesgo energética y dificulta anticipar con precisión la evolución de los costes. «Los analistas están haciendo escenarios, no previsiones", resumió, para justificar que el Ejecutivo mantenga sin cambios, por ahora, el cuadro macroeconómico. Por ello, el Gobierno aplaza una revisión completa de sus previsiones hasta las próximas semanas, cuando, en sus palabras, «exista una mayor certidumbre sobre la evolución del conflicto». Economía defiende que mantener el crecimiento en el 2,2% responde a un criterio de prudencia, ya que esa estimación sigue situándose dentro del rango manejado por los principales analistas. Pese a este escenario, el Gobierno insiste en que España afronta este nuevo shock desde una posición de mayor fortaleza económica y energética.