Diario de León

El segundo julio más caro de la historia: la factura de la luz del usuario medio se sitúa en los 94 euros, según el análisis de FACUA

El recibo es también el más alto en lo que va de 2026, con una subida del 18,4% con respecto a junio

9 consejos para ahorrar en la factura de la luz en León tras el verano Foto: Pexels

9 consejos para ahorrar en la factura de la luz en León tras el verano Foto: Pexels

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Este ha sido el segundo mes de julio más caro de la historia. Según el análisis realizado por FACUA-Consumidores en Acción, el recibo de la luz del usuario medio con la tarifa semirregulada (PVPC) se ha situado en los 93,65 euros. Hay que remontarse a 2022 para encontrar una factura de julio más alta, cuando alcanzó los 142,40 euros.

Así, con respecto a la evolución interanual, el recibo ha subido un 15,3% con respecto a los 81,22 euros que costó en julio de 2025. En los últimos años, la factura del usuario medio —un cliente con una potencia contratada de 4,4 kilovatios (kW) y un consumo de 366 kilovatios hora (kWh) mensuales— del mes de julio ha sido de 93,65 euros en 2026, 81,22 euros en 2025, 71,27 euros en 2024, 72,46 euros en 2023 y 142,40 euros en 2022.

Pero, además, julio también se ha convertido en el mes con el recibo más alto en lo que va de 2026. La subida con respecto a junio de este año ha sido del 18,4%, cuando se situó en los 79,08 euros. El segundo mes con la factura más cara fue marzo, con 82,09 euros. Hay que remontarse a diciembre de 2025 para encontrar un recibo más alto, entonces costó 87,00 euros.

El precio medio del kWh de energía consumida ha estado en 26,81 céntimos en horario punta, 18,57 céntimos en el llano y 20,05 céntimos en el valle. Así, el precio de la energía ha subido con respecto a junio de 2025 un 13,3% en punta, un 28,4% en llano y un 28,4% en valle.

FACUA reclama al Ejecutivo de Pedro Sánchez un cambio regulatorio para convertir en estable y permanente un tipo de IVA reducido para la luz. Se trata de una de las reivindicaciones históricas de la asociación, que considera injusto para los usuarios domésticos que se les repercuta el IVA más elevado a un suministro esencial y básico como es el de la electricidad. Así, es fundamental la consolidación de un impuesto reducido para no afectar aún más la castigada economía de los hogares españoles.

La bajada de recaudación para las arcas, señala FACUA, puede ser perfectamente compensada con un aumento en los impuestos directos que afecte a quienes más ganan —las grandes empresas—, de manera que no afecte a la financiación de otras cuestiones esenciales como sanidad o educación.

La asociación también lleva años reclamando que las energías nuclear e hidroeléctrica salgan de la subasta marginalista diaria y sean sometidas a precios fijos fijados por el Gobierno a largo plazo. De esta forma se evitarían los denominados beneficios caídos del cielo de estas tecnologías gracias al diseño que desde hace décadas tiene el sistema marginalista, donde el precio de mercado lo determina la oferta más cara que permite satisfacer la demanda cada hora.

Pero, además, también insta al Ministerio para la Transición Ecológica que lleve a cabo de una vez actuaciones encaminadas a potenciar que los usuarios soliciten los descuentos del bono social. Año tras año, las cifras constatan que la gran mayoría de sus beneficiarios potenciales no lo solicitan. No lo hacen porque desconocen su existencia y características o debido a que creen que no tienen derecho a recibirlo. A día de hoy, el Gobierno continúa sin emprender campañas de publicidad institucional potentes sobre estos descuentos.

Asimismo, FACUA reclama medidas para fomentar que los consumidores optimicen la potencia contratada en sus viviendas. Según un análisis de la asociación, los consumidores domésticos pagan a las eléctricas cerca de mil millones de euros de más cada año por el exceso de kilovatios que figuran en sus contratos.

El usuario medio utilizado por FACUA en sus análisis tiene una potencia contratada de 4,4 kW —la misma en horario punta y valle— y un consumo de 366 kWh mensuales. Es un perfil elaborado tras el análisis de varias decenas de miles de facturas de viviendas habitadas. En cuanto a los porcentajes de consumo en los tres tramos horarios del nuevo sistema de facturación, la asociación ha tomado como referencia el perfil de usuario medio tradicional sin discriminación horaria publicado en 2021 por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), que consume el 45% de la electricidad en el horario valle, el 29% en el horario punta y el 26% en el horario llano.

De lunes a viernes, el horario punta se aplica de 10 a 14 horas y de 18 a 22 horas, el llano de 14 a 18 horas y de 22 a 00 horas, y el valle de 00 a 8 horas. Sábados, domingos y festivos nacionales se aplica las 24 horas el horario valle.

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