España falla en retener a sus jóvenes y pierde 8.600 al año
Más de la mitad de los menores de 35 años que emigra tiene estudios superiores

Carlos Cuerpo, Yolanda Díaz y Sara Aagesen.
En 2008, la crisis económica empujó a miles de jóvenes españoles a emigrar. Casi dos décadas después, y a pesar de que la economía muestra hoy una notable fortaleza —impulsada por un mercado laboral que roza el récord de 22,8 millones de ocupados— esta bonanza en los datos macroeconómicos no logra frenar la sangría de talento autóctono. La población española de entre 25 y 34 años sigue emigrando en mayor medida de la que retorna. Esta es una de las principales conclusiones del estudio Trabajo y empresa. Los nuevos retos laborales en España de Opina 360, que desvela que España pierde de media unos 8.672 jóvenes al año desde 2008, una tendencia que se mantiene «haya crisis o no», destaca el director de Opina 360, Juan Francisco Caro.
Es decir, algo más de 147.000 personas entre 25 y 34 años emigraron entre 2008 y 2025 y la mitad de ellos contaba con una titulación superior. «Yo quería trabajar de lo que estudié y, por eso, al final acepté irme, afirma Jorge Ollera, un joven de 29 años que le pone voz a esos miles de jóvenes que han tenido que hacer la maleta y salir de España en busca de mejores condiciones laborales. Ollera se marchó a Polonia tras intentar durante un lustro desde que finalizó sus estudios encontrar una oportunidad laboral en España que no estuviera empañada de precariedad. El joven natural de Cáceres estudió Traducción e Interpretación y, un tiempo más tarde, un máster en traducción editorial. Entre medias se hizo autónomo para poder dedicarse a lo suyo, pero tras este largo recorrido no pudo encontrar una mejor oferta laboral que un salario de 1.200 euros al mes después de pasar un proceso de selección largo y complicado. «Aquí (en Polonia) me lo pusieron todo muy fácil porque me daban dinero para mudarme, me pagaban el primer mes de alquiler e incluso me daban un piso, no tenía que buscarlo. Es lo que a mí me llevó definitivamente a decir que sí», expuso. La de este trabajador es solo una de las historias que están detrás de la principal razón de la fuga de talento: el 60,7% de los jóvenes españoles migra por una oferta laboral.
Aunque la tasa de desempleo entre menores de 25 años está en mínimos históricos, la calidad del empleo continúa siendo uno de los principales factores que explica que las personas en esta franja de edad tengan una situación económica y social peor que la de hace 30 años, a lo que en los últimos años se ha sumado el difícil acceso a la vivienda, con precios de alquiler y compraventa en máximos históricos. De hecho, la tasa de emancipación juvenil se sitúa ya en mínimos históricos por el difícil acceso a la vivienda y los jóvenes no pueden independizarse hasta que dejan de serlo, con una edad media que subió hasta los 30,2 años. En términos generales, el precio del alquiler absorbe el 98,7% del salario medio de una persona joven y su desembolso incrementa el riesgo de pobreza en este tramo de edad casi en 20 puntos, según datos del Consejo de la Juventud Española. «Las condiciones laborales de España y los salarios que yo sé que se manejan en mi sector, son los principales motivos por los que de momento no me vuelvo. Es cierto que me quiero volver, pero claro, lo que tengo aquí está muy bien», sentencia Jorge.
Menor actividad
España no solo tiene un reto para retener a los jóvenes sino también para incrementar su participación en el mercado laboral. La tasa de actividad de los menores de 30 años en edad de trabajar ha caído en más de 10 puntos en la última década. Desde 2019 se encuentra estabilizada en el entorno del 54% frente al 67% de media en el que estuvo durante la primera década del siglo. Respecto a los homólogos europeos, la desmejora también se ha notado: en dos décadas, la tasa de actividad ha pasado de estar por encima de la media europea a colarse por debajo y em 2025 se situó en el 50,6%, casi cinco puntos por debajo de la media europea, según datos de Eurostat. Ni siquiera la incorporación de extranjeros jóvenes de los últimos años ha mejorado la participación de las personas de menor edad en el mercado laboral debido a que esta ganancia realmente ha engrosado la lista de inactivos. Es más, el último dato aportado por el Ministerio de Trabajo sobre paro registrado revela que el incremento del desempleo en julio se debió en parte al colectivo sin empleo anterior.