La oferta de empleo público dispara las oposiciones en agosto
Miles de aspirantes adelantan su preparación para la macroconvocatoria de oposiciones

Boom opositor en agosto. La mayor oferta de empleo público de los últimos años —37.017 plazas públicas— ha adelantado el calendario tradicional de preparación y ha obligado a muchos aspirantes a cambiar la sombrilla por un temario. La publicación de la convocatoria en el BOE el 7 de mayo ha permitido a los estudiantes adelantar la preparación y ganar semanas de estudio y a las academias hacer su agosto particular. «El verano ha dejado de ser un paréntesis para convertirse en una ventaja competitiva», explica Jesús Polvorinos, director de Supera Oposiciones. El adelanto de la oferta, señala, permite a los aspirantes «crear rutina y ganar meses de margen» en la preparación. A su juicio, el nuevo opositor busca de forma deliberada una mayor estabilidad frente a la incertidumbre del mercado privado. La Justicia concentra una de las principales oportunidades de la convocatoria. El Ministerio ha reservado 700 plazas para jueces y fiscales, la cifra más elevada de la historia para estos cuerpos: 575 mediante el sistema tradicional de oposición y otras 125 a través del cuarto turno de acceso a la magistratura, que comenzará en octubre. La Administración General del Estado concentra 27.232 plazas a las que hay que sumar las que ya se habían aprobado antes de Policía Nacional, Guardia Civil y Fuerzas Armadas.
Las inscripciones crecieron un 15,1% en julio respecto a enero, hasta ahora el mes de mayor demanda del año, y el incremento alcanza el 40% interanual en agosto, según los datos de la academia del grupo thePower Education, cuando tradicionalmente la demanda esperaba hasta septiembre. «Este año toca hincar codos, me he quedado sin vacaciones ya tendré tiempo de descansar otros veranos tras toco el sacrificio», señala Gloria Periáñez.
La convocatoria de este año suma 400 plazas más que en 2025, aunque por debajo de las más de 40.100 de 2024. La Administración afronta con estas ofertas el relevo de una plantilla cuya edad media se sitúa en 49 años, después de cuatro años consecutivos de generación neta de empleo público. Y detrás de este repunte hay algo más que el efecto de una convocatoria. Para muchos trabajadores, conseguir una plaza pública significa asegurar unos ingresos previsibles, horarios más estables y una mayor capacidad para tomar decisiones económicas a largo plazo. El adelanto de la convocatoria y el auge de las academias también está modificando los tiempos de quienes todavía no han comenzado a estudiar.