Prudencia y responsabilidad con recorte de resultados
El presidente del BBVA explicó ayer ante sus accionistas que las medidas de «prudencia y responsabilidad» que le han llevado a presentar un recorte de sus resultados del 27,3% en el 2002 obedecen a una orientación estratégica para obtener beneficios futuros, que le permitirán diferenciarse claramente de sus competidores. González insistió en que después del trabajo realizado en el 2002 -en el que el banco ha cargado contra resultados 427 millones de euros para saneamientos extraordinarios- es el momento de crecer mediante el aumento del número de clientes y de cuota de negocio, así como con la adquisición o fusión con otras entidades internacionales. Ante cerca de 1.300 accionistas, González dijo que este último punto «es un elemento fundamental de la orientación y vocación global del grupo». Además, precisó que el objetivo del grupo es situarse a partir de este año entre los tres primeros bancos de Europa, por eficiencia, rentabilidad y crecimiento del beneficio por acción. También justificó las decisiones financieras adoptadas en el 2002, que permiten al banco afrontar el 2003 con una fuerte solidez basada en cuatro pilares básicos: fortaleza patrimonial, adecuado perfil de riesgo, elevado grado de eficiencia y capacidad de generar resultados recurrentes. La Junta de Accionistas también aprobó el pago de un dividendo bruto complementario de 0,078 euros por acción y la reducción del número de componentes del Consejo de Administración, que a partir de ahora tendrá un mínimo de nueve y un máximo de 18 consejeros.