Miedo bursátil ante los atentados
La inestabilidad política internacional y las tensiones que han generado los últimos atentados selectivos sobre intereses económicos tampoco han servido de ayuda para que las bolsas recuperen confianza perdida, y son una razón más a añadir para retener las decisiones inversoras. Wall Street abrió a la baja, con un descenso de más de cien puntos, y acentuaba las importantes pérdidas que sufrían las plazas del Viejo Continente, desde el 2,6% de Londres, al 5% de descenso de Francfort (dos horas antes del cierre), pasando por el 4,3% del CAC francés. El Ibex 35 perdía un 3,12%, a 6.279,6 puntos, el mayor retroceso desde finales de marzo y la tercera mayor caída del año. El sector financiero se vio perjudicado por el anuncio de Crédit Agricóle de que no cumpliría con las previsiones, con lo grandes bancos, como el BBVA o el SCH, vieron con vértigo como su cotización se dejaba un 6% en el día.