Fernando Abril-Martorell ha pasado a ser el asesor del presidente, tras ser suprimido su cargo
La reestructuración de Telefónica hace caer más de un 2% sus acciones
Alierta asume todo el poder ejecutivo de la empresa al eliminar el puesto de consejero delegado
El Presidente de Telefónica, Cesar Alierta ha asumido todo el poder ejecutivo de la compañía al suprimir el cargo de Consejero Delegado, que hasta ahora ostentaba Fernando Abril-Martorell, informó Telefónica a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). El Consejo de Administración de Telefónica se reunió ayer y aprobó la nueva estructura organizativa de la compañía, en la que se suprime el cargo de Consejero Delegado, cuyas funciones asume César Alierta, mientras que Fernando Abril Martorell ha pasado a ser asesor del Presidente. Según la nota remitida ayer a la CNMV, la nueva organización de la compañía se realiza tras concluir el proceso de reestructuración y reducción de los distintos activos y negocios del Grupo Telefónica. El nuevo modelo organizativo de la compañía, que será efectivo a partir del uno de octubre, supone la incorporación Telefónica Data, que se ocupa de los negocios de empresas, en los de Telefónica de España y en las filiales de telefónica fija en Latinoamérica, y la desaparición de la empresa de medios Admira. También se concentra la estructura corporativa al hacer depender del área de Planificación y Control de Gestión de la de Estrategia que dirige Luis Lada y el área de Recursos pasa a depender de la de Finanzas Corporativas. El Consejo de Administración, en la nota a la CNMV, agradece a Fernando Abril-Martorell su trabajo y su contribución al desarrollo del grupo en los últimos siete años. Fernando Abril-Martorell, de 41 años, entró en la división financiera de la operadora en 1997, procedente de la sociedad de inversiones J-P. Morgan, en 1998 fue nombrado presidente de TPI Páginas Amarillas, cargo que dejó en junio de 2000 por divergencias con el presidente de Telefónica Juan Villalonga. Regresó a Telefónica tras el cese de Villalonga y el 10 de agosto de 2000 fue nombrado Consejero Delegado en Telefónica al crearse este puesto. En la bolsa, las acciones de Telefónica cambiaron la tendencia positiva de la apertura y poco después del mediodía perdían el 1,60%, tras confirmarse el cambio organizativo de la compañía. Los títulos de Telefónica, que en las primeras horas de la sesión habían registrado un avance del 1%, reaccionaron ante esta noticia con una caída superior al 2%, que se diluyó levemente con el paso de los minutos.