El temor a que la subida del crudo se traduzca en subidas de tipos hace caer a las bolsas mundiales
El precio del petróleo, a un paso de su nivel más alto en catorce años
La cotización del brent se mantuvo ayer por encima de la barrera de los 34 dólares por barril
La palabra crisis planea sobre el mercado internacional del petróleo. Una circunstancia que amenaza con echar por tierra la todavía balbuceante recuperación económica y que mantiene contra las cuerdas a las bolsas de medio mundo. Por tercer día consecutivo, la cotización del crudo brent -el de referencia en Europa- se mantuvo ayer por encima de la barrera de los 34 dólares por barril, después de haber superado el miércoles el listón de los 35 dólares, su nivel más alto desde octubre de 1990, poco después de que Irak invadiese Kuwait. Y es que el promedio registrado en el 2004 es el más alto desde 1983. Varios son los factores que se han dado la mano en esta escalada, según los analistas. Como elemento principal, los expertos subrayan el clima de violencia sin fin existente en Irak, lo que hace temer por la recuperación del suministro procedente de este país, despertando a su vez el temor a un posible desabastecimiento, sobre todo, en un momento en el que las reservas estadounidenses no atraviesan precisamente por su mejor momento. A todo lo anterior hay que añadir la entrada en escena de los fondos especulativos que están desarrollando una intensa actividad en el mercado internacional del petróleo desde hace semanas. Opep Entre los factores que más peso tienen en la galopada de la cotización del crudo figuran también los dos últimos recortes de la producción aplicados en octubre y abril por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep). Con todo, el barril de brent es ahora un 46% más caro que hace un año por estas fechas, cuando cotizaba en el entorno de los 23 dólares por barril. No obstante, la revalorización del euro frente al dólar ha suavizado los efectos de la subida en Europa, limitándola al 36%. La escalada energética está dejándose sentir también en los mercados bursátiles. Los inversores temen que las presiones inflacionistas derivadas del encarecimiento del crudo acelere la subida de tipos en Estados Unidos e, incluso, en Europa. Se da por descontado que EE. UU. elevará el precio del dinero en los próximos meses, pero el consenso apunta también a que ese aumento será limitado por la ausencia de grandes presiones inflacionistas. Ahora bien, esta segunda premisa puede variar si el precio del petróleo sigue disparado, por lo que el repunte de tipos puede cobrar mayor impulso, algo que no les sentaría precisamente bien a los mercados de renta variable. El miércoles, el presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan aseguró que la escalada del petróleo «ha recibido poca atención», teniendo en cuenta sus efectos sobre la economía. En la misma línea se ha manifestado esta semana el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean Claude Trichet, al afirmar que «la subida del crudo es un riesgo para el crecimiento y la inflación». Gasolinas Mientras tanto, los efectos de la escalada del petróleo vuelven también a sentirse en los bolsillos de los consumidores. Y como muestra un botón: el litro de gasolina sin plomo de 98 octanos se pagaba ayer en las estaciones de servicio de Rep-sol en Galicia a 98 céntimos.