El precio del Brent se disparó debido a la ola de frío registrada en el hemisferio Norte
El petróleo marca un nuevo récord tras superar los 53 dólares el barril
Un posible recorte de la Opep en su cuota de producción centra las preocupaciones de los inversores

Un grupo de operadores del mercado del futuro del crudo en Nueva York cursando órdenes
El crudo sigue su escalada alcista. El barril de Brent del Mar del Norte batió ayer un nuevo récord al llegar a los 52,70 dólares en su cotización en el International Petroleum Exchange (IPE) de Londres, debido a la ola de frío en el hemisferio Norte. En Nueva York, el barril de crudo sweet light subía a la misma hora 1,05 centavos, hasta los 54,10 dólares, después de haber rebasado los 54 dólares durante la sesión. La cesta de precios de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep) también batió un nuevo máximo histórico al subir por encima de los 47 dólares. La subida de los precios del petróleo está también relacionada con el temor de los inversores a que la Opep recorte su cuota de producción en la próxima reunión del 16 de marzo, una posibilidad que ya han apuntado algunos de los responsables de Energía de los estados miembros de la organización. Además, un representante de la Opep declaró ayer que los precios del petróleo pueden llegar a superar los 80 dólares durante el 2005 Falta de confianza La confianza de los consumidores españoles en la marcha de su economía familiar y del empleo cayó el pasado mes de febrero, debido al encarecimiento del petróleo, que ha vuelto a superar los 50 dólares por barril, dato que también preocupa al Gobierno, aunque lo considera coyuntural. Así se desprende del último indicador mensual del Instituto de Crédito Oficial (ICO), que refleja una caída de las expectativas para los próximos seis meses, mientras que las previsiones para la situación actual se mantienen inalterables respecto a enero. Si entonces el presidente del ICO, Aurelio Martínez, hablaba de un mantenimiento del tirón del consumo de los hogares, al menos, hasta el verano, esta vez la disposición de los ciudadanos en esta cuestión es peor -señaló, como ejemplo, el descenso de las ventas de automóviles durante el último mes-, en gran parte porque ven más cerca un nuevo repunte de la inflación y una posible subida de los tipos de interés. Este panorama más pesimista no afecta, sin embargo, a sus expectativas de ahorro y de adquisición de bienes duraderos. A la espera de ver como evoluciona el coste del crudo -los expertos creen que el precio del dinero no será revisado en el primer semestre-, los consumidores ven la situación económica actual (con una valoración actual de 80,9 sobre un índice medio de 100) de forma más pesimista que la futura (donde se alcanza el 101,8), con el horizonte puesto en el próximo semestre, a pesar de que es en este último caso donde han bajado sus estimaciones.