| Entrevista | Sebastián Reyna |
«Que no se pueda contratar a un familiar es ridículo»
Reyna cree que la ley que regulará la actividad de los autónomos llenará una laguna del mercado laboral que afecta a tres millones de españoles

Sebastián Reyna cree que el Estatuto del Autónomo podría aprobarse antes de final de año
Los más de tres millones de autónomos españoles no paran de crecer en las regiones más dinámicas y con un nuevo perfil. Si antes trabajaban en la hostelería, el comercio, el transporte o la construcción, ahora se desarrollan en nuevos servicios como la asistencia domiciliaria, externalización de empresas, en el ocio y la cultura. Además, el autónomo se ha rejuvenecido y las mujeres han llegado en tromba, constituyendo en este momento un tercio del total de cotizantes a este régimen. -¿Qué avances lograron en los ocho años de presidencia de José María Aznar? -¿Y con el nuevo Gobierno del PSOE? -El primer gesto es crear una dirección general específica, ya que nunca había habido un órgano especializado en el trabajo autónomo. Ha sido un buen paso que nos permite una interlocución fluída. Además, el PSOE se comprometía en el programa electoral a promover un Estatuto del Trabajo Autonómo, o sea, una ley que nos regule. En España está regulada la relación laboral en el Estatuto de los Trabajadores, las sociedades anónimas, las cooperativas, las comanditarias o las comunidades de bienes. Todas las figuras están controladas, menos el trabajo autónomo y eso crea muchos problemas. Estamos hablando de casi tres millones de personas que no tienen una ley marco de su actividad. El Ministerio ha creado una comisión de expertos para que hagan un informe sobre en qué consistiría este estatuto y las organizaciones del sector ya hemos aportado nuestra visión. En este momento estamos pendientes del informe, que concluirá en junio y, si todo va bien, a finales de año entrará en vigor la nueva ley. - ¿Cuáles son los contenidos básicos del Estatuto? -En primer lugar, se debe limitar la responsabilidad social de los autónomos a los bienes afectos a la actividad económica. Además, se regulará la aplicacion de la suspensión de pagos para que sea preferente su crédito cuando el autónomo es acreedor; y también para que el autónomo pueda presentar su propio convenio de acree-dores de manera que pueda salvar su situación. Asimismo, tratamos de cubrir todo el marco de la proteccion social, regulándose la posibilidad de una jubilación anticipada a los 65 años y, de manera general, se reconoce el derecho al desempleo. -¿Pero el reglamento ha levantado reticencias? -Así es, en algunos sectores de la patronal y en otros de ideología muy conservadora, pero esperamos poder superarlos con éxito. Existen reticencias, sobre todo en la CEOE, porque, curiosamente, dicen que el autónomo es un empresario más y que no necesitaría ningún estatuto y, además, parece preocuparles que al dar derechos a los autónomos se puede perjudicar a las medianas y grandes empresas. - ¿Por qué los autónomos aún no pueden contratar a sus familiares? -El autónomo tiende a la contratación familiar para que todo quede en casa, y la situación es tan ridícula que la normativa actual lo prohíbe. El hijo cuando colabora con el padre en el bar es el sábado por la mañana o por la noche. Y si se tiene que dar de alta en autónomos pagaría como si trabajara la jornada completa, con unos costes inasumibles. En España trabajan unas 300.000 personas en régimen de ayuda familiar sin alta en la Seguridad Social. Algo tan sencillo como autorizar que los autónomos puedan hacer un contrato a un familiar directo por el régimen general es algo que aún no hemos conseguido. -La prestación por desempleo y la mejora de la cuantía de las pensiones siguen siendo asignaturas pendientes. -Trabajo está haciendo un estudio de viabilidad para crear un sistema de desempleo, que bien podría adoptar la fórmula mutualista, por tanto, de carácter voluntario, o un sistema obligatorio, que tendría menores aporta-ciones, y, por tanto, prestaciones más bajas que las del régimen general. En cuanto a la jubilación, el problema está en la cotización ya que el autónomo cotiza normalmente por debajo de sus ingresos.