El documento aboga por implantar contratos virtuales regulados por el Ejecutivo
Los expertos instan al Gobierno a limitar el poder de las eléctricas
El Libro Blanco pide que las tarifas reflejen el coste de la generación de energía Costes de transición a

Los expertos abogan por resolver la concentración que sufre el mercado eléctrico español
El Ministerio de Industria, Turismo y Comercio dio a conocer ayer el llamado Libro Blanco para la reforma de la generación eléctrica. Un documento de carácter consultivo que servirá de base para los cambios que pretende llevar a cabo el Ejecutivo. El trabajo urge al Gobierno a resolver la concentración que vive el mercado, y apuesta por que las tarifas recojan los costes de generación. Propone limitar la cantidad de electricidad que los operadores puedan llevar de forma libre al sistema, y contratos 'virtuales' para los excedentes de producción. Tras casi nueve meses de elaboración, el profesor José Ignacio Pérez Arriaga y su equipo del Instituto de Investigación Tecnológica de la Universidad Pontificia de Comillas entregaron el Libro Blanco al Gobierno. El ministro de Industria, José Montilla, agradeció el trabajo y recalcó que éste y otros estudios encargados a la Comisión Nacional de la Energía y a las empresas del sector serán los que guíen los próximos cambios normativos. El profuso informe subraya el «atasco regulatorio» en materia de generación, lo que ha provocado que el sector se haya «concentrado en exceso». Limitaciones El Libro Blanco recuerda que las distintas administraciones han apostado por mantener 'campeones nacionales' para evitar la injerencia de operadores extranjeros, lo que ha llevado a que «dos de las empresas -en alusión a Endesa e Iberdrola- sean demasiado grandes» para el actual mercado. Para solventar esto, el informe propone limitar la potencia que las empresas lleven libremente al sistema a un porcentaje de la potencia punta estimada por el Ministerio para cada ejercicio. Si se aplicara esta regla este año con un 22% de máximo -que el Libro pone como ejemplo-, Endesa sólo podría negociar el 67% de su capacidad efectiva e Iberdrola, un 76%. El resto de compañías no se verían afectadas. El límite, dice, se debería fijar con tres años de antelación y afectaría también a las compañías en casos de concentración o fusión. «La regla no limita necesariamente la cuota de mercado de un agente, sino su capacidad de manipular el precio del mercado en su beneficio», añade. Mercado virtual El resto de capacidad de las empresas no desaparecería del mercado, sino que quedaría sometida un procedimiento que, además, solventaría el problema de los costes de transición a la competencia (CTC's) de una forma que no alterara el mercado. A través de varios mecanismos como la venta de activos, la venta virtual de energía por un plazo de al menos cinco años o los denominados contratos 'virtuales'. Para Pérez Arriaga y su equipo, «es hora de romper el mito de que el éxito de una reforma regulatoria estriba en que el precio de la electricidad baje indefectiblemente». Recuerdan que en la formación de las tarifas influyen muchos aspectos que quedan fuera del alcance del regulador, como los tipos de interés o el comportamiento del petróleo, que es necesario trasladar al consumidor.