El ministro aboga por una reforma progresiva del importe de la luz y prevé que se aplique en el 2006
Montilla dice que la tarifa eléctrica favoreceráa los que menos gastan
El Gobierno apuesta por conectar el mercado del gas con Francia, Portugal, Marruecos y Argelia

En la imagen, varias torres de alta tensión de electricidad
El ministro de Industria, Comercio y Turismo, José Montilla, abogó ayer por una reforma de la tarifa de la luz que será progresiva y ofrecerá «cierta protección» al consumidor doméstico que tiene un «consumo bajo», con la intención de que esta reforma pueda aplicarse en el 2006. En este sentido, admitió que la tarifa eléctrica «podría tener alguna similitud» con la que se aplica en los recibos de agua, que va por tramos de consumo. «En eso estamos trabajando y la intención es poder aplicarlo en el 2006», aseguró en una entrevista. Asimismo, señaló que «es normal» que el precio de la electricidad «refleje su coste». «Tiene sentido común», afirmó, aunque añadió que ello «se tiene que hacer de manera gradual» para que tenga «el menor impacto posible sobre las economías domésticas» y después de hacer unos estudios que tienen previsto realizar para «penalizar el derroche». «La cosa no es tan simple como exclusivamente subir las tarifas», afirmó, y añadió que «en el caso de la electricidad es obvio que una parte de ésta se genera con gas natural, que ha tenido un considerable incremento, y también con carbón, que ha elevado su precio». «Es normal que también en el precio de la electricidad, el precio refleje su coste», aseguró. Por otra parte, Montilla señaló que el Gobierno apuesta por la interconexión con Francia, Portugal, Marruecos y Algeria para el gas, ya que España «es una isla energética y, por tanto, son absolutamente necesarias estas interconexiones», en el caso de Catalunya para garantizar el suministro en las comarcas de Girona y para el AVE. Interconexión eléctrica «La ciudadanía debe entender que la energía eléctrica no viaja por ondas herzianas, sino por cables, lo que quiere decir que tiene que haber cables y torres, porque luego la gente quiere tener luz en casa», aseguró, y añadió que «garantizar el suministro es nuestra obligación». Sobre la posibilidad de soterrar la línea, aseguró que en algunos casos «es un problema de costes» y apuntó que «a veces tenemos propuestas que son sumamente atrevidas que en otros países no se hacen». Afirmó que el peso de la energía nuclear se irá reduciendo porque crece la demanda y no hay proyectos de nuevas centrales, mientras que el año que viene cerrará Zorita.