El mandatario de la entidad bancaria aconseja prudencia ante las protestas por el crudo caro
Caruana recomienda al Gobierno que cierre el grifo del gasto
Solbes pide al gobernador del Banco de España que se limite a los temas monetarios

El gobernador del Banco de España, Jaime Caruana, ayer en el Senado
El gobernador del Banco de España, Jaime Caruana, aprovechó su comparecencia ante la Comisión de Presupuestos del Senado para instar al Gobierno a cerrar el grifo del gasto. Le recomendó prudencia ante las demandas de los sectores que acuden a los ministerios a pedir compensaciones por el crudo caro (como han hecho los transportistas y pescadores, y ahora los agricultores), en las negociaciones por los procesos de reconversión (minería), y en otras políticas (vivienda, pensiones mínimas, financiación sanitaria). De igual modo aconsejó al Ejecutivo aquilatar bien los planes de reformas tributarias (Impuesto de Sociedades, IRPF) que tiene en proyecto, para que no se traduzcan en un coste recaudatorio excesivo y sirvan para generar los incentivos adecuados. Según Caruana, los compromisos de gasto adquiridos por el Gobierno presentan un riesgo de desbordamiento en el próximo ejercicio, dado que no se ha pensado en establecer recortes compensatorios en otras partidas. Poco más tarde, el vicepresidente y ministro de Economía y Hacienda, discrepó de estas opiniones. Pedro Solbes admitió que el gobernador tenga y exprese sus opiniones sobre política fiscal, pero le recordó que el ejercicio de la autonomía del Banco de España se ciñe a los aspectos monetarios. Nombrado en tiempos de Gobierno del PP, el mandato de Jaime Caruana al frente del instituto emisor vence el próximo verano y en los últimos meses la coexistencia con el Ejecutivo socialista se ha vuelto algo más complicada. Los riesgos La bonanza económica no durará siempre, alertó el gobernador en el Senado, tras ratificar que el crecimiento del Producto Interior Bruto será este año en España superior al 3,3% previsto. En 2006, la estimación gubernamental que plantea un avance idéntico podría perder «algunas décimas» en el camino si se materializaran riesgos como una sostenida alza del crudo y la continuada pérdida de competitividad, así como en caso de que la subida de tipos en la zona euro se viera acompañada de un deterioro de la creación de empleo, observó. El Gobierno ya ha anunciado que los ingresos del Estado superarán este año a los gastos, y el vicepresidente Solbes apuntó que el superávit de todas las administraciones públicas podría ser equivalente a medio punto del PIB. Caruana no se decantó por ninguna de las dos fórmulas de «hacer hucha» que estudia el Ejecutivo -recorte adicional de la deuda o creación de un fondo para invertir en proyectos territoriales-, y se limitó a aconsejar «más eficiencia en la actuación del sector público». Si 2005 se cierra finalmente con superávit, el excedente del 0,2% del PIB propuesto para 2006 se quedará corto, aseveró el gobernador. Con la vista puesta en el medio plazo, Caruana hizo un recorrido por todas las reformas sociales y estructurales pendientes, recogidas muchas de ellas en el Programa Nacional remitido a la Unión Europea. Insistió en que la inmigración no resuelve el problema del intenso envejecimiento de la población, y consideró «un buen punto de partida» propuestas gubernamentales como la introducción de elementos de racionalidad en la jubilación anticipada, si bien aconsejó la discusión de «medidas complementarias». Finalmente, Caruana repitió el mensaje de defensa de la unidad de mercado frente a la actual propuesta del Estatuto de Cataluña.