Un grupo de Internet hace desplomarse la bolsa de Tokio
Las sospechas oficiales de que el vertiginoso crecimiento del grupo de Internet Livedoor fue fruto de prácticas ilícitas, han sacudido el mundo financiero nipón y ayer provocaron un espectacular desplome bursátil. La bolsa de Tokio perdió un 2,8%, el mayor descenso en lo que va del año, que dejó al índice Nikkei en 15.805,95 puntos tras una racha bajista que afectó sobre todo a las empresas de informática y altas tecnologías. Según fuentes oficiales citadas por diversos medios locales, las autoridades sospechan de que las empresas del grupo Livedoor incurrieron en falsificaciones sistemáticas de información para manipular la fluctuación de sus títulos bursátiles. Dentro de las primeras pruebas que las autoridades sacaron a la luz, la edición digital del influyente diario económico Nihon Keizai citó ayer unos correos electrónicos en los que varios ejecutivos de una filial de Livedoor acordaban falsear la fecha de compra de una editorial. Los correos electrónicos entre los directivos de Livedoor y su filial Livedoor Marketing mostraron que el falso anuncio fue deliberado, y su propósito era lograr fuertes beneficios y la revalorización de sus títulos. Investigación El presidente de Livedoor, Takafumi Horie, anunció este martes que llevará a cabo una investigación interna sobre las supuestas prácticas ilegales. En una conferencia de prensa celebrada pocas horas después de que las autoridades terminaran el extenso registro de la sede de Livedoor, el empresario de 33 años prometió hacer públicos los resultados de la investigación. Horie, conocido por sus agresivas operaciones financieras y su gusto por las camisetas de diseño y sus declaraciones ampulosas, descartó cualquier efecto negativo del escándalo en sus negocios. Aunque las acciones de Livedoor se cotizan en el mercado secundario Mothers de la bolsa de Tokio para nuevas empresas, el índice Nikkei registró ayer su peor descenso desde el 2004. Seis compañías del grupo Livedoor vieron como sus acciones eran vendidas y perdían 150.000 millones de yenes (1.250 millones de dólares). Los detalles de la investigación revelaron que ValueClick Japan, filial de Livedoor, violó la normativa bursátil .