La CNE cree que la demanda punta de gas subirá este invierno un 22%
La demanda punta diaria de gas durante este invierno podría alcanzar en un escenario sin contratiempos extraordinarios los 1.896 gigavatios por hora, lo que supone un incremento interanual del 22% sobre el pico de 2005, registrado el pasado 26 de febrero. Así lo asegura la Comisión Nacional de la Energía (CNE) en su informe sobre el Plan Invernal 2006-2007 elaborado por la Dirección General de Política Energética y Minas del Ministerio de Industria. El organismo regulador cree que la apertura a lo largo del 2006 de nuevas infraestructuras aportan una capacidad de entrada y de transporte en la red suficientes para cubrir las eventuales necesidades «con un pequeño margen operativo». Algunos cambios La CNE sugiere algunos cambios en el Plan, sobre el que informa de modo favorable al entender que «contribuye a mejorar la seguridad del suministro del sistema gasista durante este periodo invernal, reduciendo los riesgos ante posibles contingencias que limiten temporalmente los aprovisionamientos». En su informe recuerda que la demanda de gas no para de crecer en España (hasta agosto ha repuntado un 6%, sobre todo por las necesidades para la generación eléctrica) pero también resalta que se han abierto nuevas instalaciones de almacenamiento de gas natural licuado (GNL). Recuerda los dos tanques de la planta de regasificación de Sagunto y el cuarto almacén de la de Huelva. Infraestructuras de 150.000 metros cúbicos cada una y que, añade, han supuesto un aumento interanual de la capacidad de acumulación del 35%. Esto hace que a su juicio ya no sea necesaria la contratación de buques como almacenes suplementarios. Insiste, en el primer trimestre de 2007 podría entrar en funcionamiento la planta de regasificación de Ferrol, hoy en fase de pruebas, lo que añadiría otros 300.000 metros cúbicos de almacenamiento. Para la CNE, los mayores riesgos para el sistema gasista pueden proceder de la ausencia de gas «de manera que una interrupción de suministros por cierre de puertos o por una ola de fríos prolongada podría provocar una escasez de existencias operativas en el sistema tanto de almacenamiento de GNL como subterráneo».