Cientos de empresarios buscan abrirse camino en el sector asiático
Los Reyes viajan a China para corregir el desequilibrio comercial
Los Reyes de España, en visita oficial, y una nutrida misión comercial integrada por 350 empresarios viajan a China la próxima semana para apoyar el «Año de España», iniciativa que persigue fomentar las relaciones económicas y culturales así como el conocimiento entre ambos pueblos. Las inversiones españolas en el país asiático están despegando con fuerza, pero no se puede decir lo mismo de la balanza comercial bilateral, fuertemente desequilibrada en perjuicio de los intereses españoles. Los «números rojos» se han multiplicado por diez en una década y las cifras del primer trimestre de este año no invitan al optimismo, con una cobertura bajo mínimos: el valor de nuestras ventas a China -437,59 millones de euros de enero a marzo- apenas alcanza el 10% del de las compras que realizamos en ese país, un importe que ascendió a 4.261 millones en igual periodo. En el 2006, la cobertura del comercio exterior hispano-chino también se limitó al 11,68%, y prosigue la trayectoria descendente. En ese ejercicio España compró bienes por valor de 14.302 millones de euros -ordenadores, productos siderúrgicos, textil, muebles, juguetes, pescado congelado , prácticamente de todo- un 22,13% más, mientras sus ventas se limitaron a 1.670 millones, lo que supone un aumento anual del 11,4%. España vende a China componentes de automoción, plásticos, química orgánica y manufacturas, mientras hay sectores, como el de material ferroviario, que han sufrido un descenso significativo en los últimos años. Corregir este diferencial, ampliar el número de empresas presentes en China desde las 450 actuales hasta un millar, una cifra todavía muy lejana de la presencia que ya tienen otros países desarrollados, es el objetivo. Unas 5.000 compañías del Reino Unido cuentan con instalaciones, plantas o servicios en el gigante asiático. También se aspira a fomentar el turismo con destino a España. El sector calcula que, en 2010, los 100 millones de viajeros chinos que saldrán al exterior harán de su país el primer emisor turístico del mundo. De la misión empresarial española -que encabeza el recién estrenado presidente de CEOE, Gonzalo Díaz Ferrán, y es la más relevante de las organizadas en los últimos años- forman parte representantes de casi todos los sectores. El encuentro con más de 400 empresarios chinos, liderados por el presidente del Consejo Chino para la Promoción Internacional, Wan Jifei, debe propiciar proyectos de alianzas, intercambios e inversiones. Aunque decenas de empresas españolas ya tienen China entre sus prioridades, los avances no están siendo fáciles. A la avanzadilla de los pioneros -el grupo asturiano de transportes Alsa, la filial de tecnologías de la telecomunicación Telvent, del grupo Abengoa, Irízar del grupo MCC- siguieron Cepsa, Acciona, Gamesa, Famosa, Nutrexpa, Panrico, Inditex, Roca y Lladró, entre otras. Y ya en fecha reciente han desembarcado el grupo bancario BBVA con el 4,83% de China Citic Bank y Telefónica, dueña del 5% de China Netcom.