El Gobierno alerta de que el auge de los biocarburantes elevará el IPC

El precio de la leche, los huevos, la carne y hasta de la barra de pan está por las nubes. La causa de este repunte, que amenaza con mantenerse e, incluso, acentuarse en los próximos meses, hay que buscarla en el «boom» de los biocarburantes. El auge de los combustibles menos contaminantes ha hecho que miles de agricultores en todo el mundo arranquen sus cultivos tradicionales para plantar maíz o girasol, plantas con las que se elabora bioetanol. Un cambio que ha elevado la cotización de los cereales y ha encarecido de forma notable los piensos. Este fenómeno, unido a otros como la presión de la demanda desde los países en desarrollo o algunas normas comunitarias sobre los productos lácteos, han disparado la cesta de la compra. El Gobierno reconoce que se encuentra «alerta» y advierte que el «efecto bio-combustible» podría elevar el Índice de Precios de Consumo en el segundo semestre del año. El precio de la leche, el alimento de primera necesidad por excelencia, ha subido de forma muy rápida en los últimos meses. Entre enero y julio se ha encarecido un 2,6%, según datos del Instituto Nacional de Estadística. Los propios productores advierten que probablemente en septiembre u octubre nadie podrá comprar en España un litro de leche entera por menos de un euro, lo que supone un alza del 43%.