| Análisis | Un mes de juicio y sin luz |
En Gescartera no se aclara dónde fue a parar el dinero

El dueño de la agencia Antonio Camacho insiste en que perdió el dinero en malas inversiones
Un mes de juicio y ni un ápice de luz. La vista oral por el escándalo de Gescartera no ha permitido de momento despejar la duda que martillea a los afectados del escándalo desde hace seis años: dónde están sus ahorros. Las declaraciones de los catorce acusados sólo han contribuido a enmarañarlo todo aún más. Antonio Camacho, el dueño de la agencia, sostiene que perdió los 50,22 millones de euros en malas inversiones. Pero sus presuntos cómplices coinciden en que se los llevó al extranjero y afirman que allí deben seguir. Ni el uno ni los otros tienen un solo documento para acreditarlo. Las instalaciones de la Audiencia Nacional en la madrileña Casa de Campo se prestan a situaciones incómodas. El paso del tiempo, la ausencia de los implicados políticos y las indemnizaciones adelantadas por el fondo de garantía de inversiones (Fogain) han provocado que acudan contadas víctimas y escasos periodistas. Pero las decenas de abogados que representan a las partes provocan colas cada mañana a las puertas de las instalaciones. Codo con codo, los acusados van entrando a la sala y dan silencioso testimonio del abismo que hoy separa a quienes durante nueve años hicieron funcionar la maquinaria de Gescartera. Camacho y su mujer, la también acusada Laura García Morey, están casi siempre solos. Y es que la ruptura con los otros implicados es total.