España está entre los países más vulnerables a la crisis hipotecaria
La economía europea está bien preparada para hacer frente a las turbulencias financieras que han desatado la crisis de las hipotecas basura, aunque tendrán que encajar una desaceleración «manejable», dictaminó ayer el Fondo Monetario Europeo (FMI). Sin embargo, seis países, entre ellos España, se enfrentan a esta eventualidad en condiciones mucho más críticas. El informe del FMI sobre Europa presentado en Londres como una ampliación regional del informe global lanzado hace tres semanas en Washington durante la reunión de otoño, reitera la preocupación sobre los países que han experimentado un rápido crecimiento en los precios de la vivienda, notablemente Bélgica, Francia, Irlanda, Holanda, España y Reino Unido, que serán «los más expuestos» por el endurecimiento de las condiciones crediticias. Estas restricciones afectarán a la inversión de las empresas y a la actividad constructora, dice el informe «Perspectivas económicas regionales: Europa: Fortalecimiento de los sistemas financieros». De entre ellos España cuenta con un problema adicional que la pone en una posición aún más delicada: el altísimo déficit externo por cuenta corriente, por encima incluso de Grecia y Portugal, y equiparable al de Estados Unidos. Nuestro país, junto con sus vecinos griegos y portugueses, además de los países Bálticos y las economías emergentes del sureste de Europa, son fuente de preocupación para el FMI. La institución multilateral advierte que el buen estado general del déficit europeo por cuenta corriente «enmascara una dispersión sin precedentes» de los mencionados países. Se prevé que España cierre el año con un 9,8% del déficit exterior por cuenta corriente, cifra que seguirá en aumento el año que viene, para cuando se pronostica un 10.2%. El diagnóstico del FMI coincide con el de la Comisión Europea, que la semana pasada rebajó cuatro décimas su previsión de crecimiento del PIB español para el 2008.