Los retrasos de los nuevos Ave se mantendrán al menos dos semanas
En los primeros días de vida de las nuevas líneas de Ave (Madrid-Segovia-Valladolid y Madrid-Málaga), el 5% de los trenes han llegado a su destino con al menos 15 minutos de retraso. La cifra es pequeña, pero no impide que el estreno haya quedado empañado por unas incidencias que se mantendrán, al menos, durante las próximas dos semanas. Así lo confesaron responsables de Renfe, del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) y de las empresas responsables de los sistemas de señalización y seguridad, que calificaron los problemas de «normales». De los más de 170 trenes que han circulado hasta ahora en las nuevas líneas de Ave, una docena han llegado tarde. Un balance que el director general de Alta Velocidad de Renfe, Abelardo Carrillo, calificó de «éxito razonable». El responsable subrayó que «no es un problema generalizado» y que «de ningún modo el ratio de puntualidad se puede calificar de escandaloso o fracaso». «La seguridad, además, está absolutamente garantizada», añadió. Problemas en las dos líneas En algunos casos, eso sí, las demoras han llegado a los 40 minutos, como el sábado en un tren Málaga-Madrid. Los inconvenientes no se limitan a los trenes más veloces, como pudieron comprobar también el sábado los viajeros de dos convoyes Alvia (ancho variable) que quedaron atrapados por problemas técnicos en la estación de la capital del Pisuerga durante dos horas y una hora y cuarto, respectivamente. Renfe devuelve el 50% del precio del billete a quienes soporten un retraso de entre 15 y 30 minutos, y el 100% de lo abonado a los que sufran una tardanza superior. Según Carrillo, el importe devuelto hasta ahora ronda los 37.000 euros. Un monto que Renfe reclamará a Adif y éste, a su vez, a las empresas. La responsabilidad es un tanto difusa. Carrillo explicó que en el caso del Madrid-Málaga, las «disfunciones» afectan al aparato que traduce a los trenes las señales de la vía. En la Madrid-Valladolid, las disfunciones surgen porque fue imposible realizar pruebas con tráfico real (muy intenso en esa ruta, que sirve de conexión con el norte del país), y eso está provocando desajustes en los trenes.