La Comisión cifra en un 4,8% la caída de la inversión en el ladrillo que sufrirá el sector español
La CE sólo prevé caída en el 2009 en la construcción para España
Bruselas calcula que el gasto en nuevos proyectos en el sector residencial se desplomará un 15%

Bruselas augura para el próximo año un fuerte frenazo en la construcción de viviendas en España
La Comisión Europea (CE) augura un panorama negro para el negocio constructor español a medio plazo. Según las últimas previsiones que manejan desde Bruselas, la inversión en el negocio caerá este año un 0,7% -el Gobierno, sin embargo, eleva ese descenso hasta los dos puntos básicos tras actualizar sus estimaciones-, lastrada por el segmento residencial, en el que el descenso llegará al 5,4%. Ello ocurrirá después de haber crecido a tasas notables durante los últimos tiempos, para descender un 4,8% en 2009 -aquí el Ministerio de Economía es algo menos pesimista, aunque aún no ha dado una cifra concreta- en la que será la única regresión en toda la eurozona. Aún peor será el comportamiento del negocio de la construcción de vivienda el próximo año, para el que la Comisión estima un descenso del gasto del 14,8%. Las turbulencias del mercado financiero -que mantiene cerrado a cal y canto el grifo de la financiación-, la evidencia de que el ajuste inmobiliario será más intenso de lo previsto hasta ahora y las malas perspectivas económicas para el país llevan a Bruselas a pensar que en España el dinero huirá de la construcción a pasos agigantados. Así lo constata un informe de la patronal de las grandes constructoras (Seopan), que destaca que la Comisión da una especial relevancia en sus estimaciones a la «atenuación del consumo y la caída de la demanda de viviendas» en España. La única nota positiva de 2008 la aportará la construcción de todo aquello ajeno a la vivienda, para la que la CE calcula un aumento del gasto del 4,2%. En términos generales y para el presente ejercicio, la Comisión cree que la inversión en construcción avanzará un 0,9% en la eurozona, lejos del repunte del 3,2% de 2007. Gran parte de culpa de ese retroceso la tendrá España, el único país junto con Irlanda para el que se prevé menos gasto. En el caso irlandés, el desplome esperado es mucho mayor: del 11,8%. Sólo dos caídas, pero en dos naciones con un peso específico dentro del negocio muy alto y que en los últimos años han basado su modelo de crecimiento en el ladrillo, no sólo el dedicado a la vivienda.