La pasividad autonómica pone en peligro el futuro de las constructoras
La pasividad de casi todas las comunidades autónomas pone en peligro el futuro de las empresas constructoras, en un momento en el que la incertidumbre y el declive económico ya han hecho mella en ellas. Sólo Cataluña, Madrid y La Rioja, junto con las ciudades de Ceuta y Melilla, han creado el registro exigido por la Ley Reguladora de la Subcontratación en el sector, imprescindible para que las compañías puedan operar. La fecha tope para la anotación es el 26 de agosto. El objetivo de la inscripción es la reducción de los accidentes de trabajo y el control de la externalización de actividades, así sólo podrán apuntarse en el registro aquellas sociedades que cumplan con los compromisos legales como son, entre otros, las cotizaciones a la Seguridad Social y las medidas preventivas contra la siniestralidad laboral. La Ley entró en vigor en abril de 2007 y son los sindicatos quienes denuncian la demora y, a su juicio, «desinterés» mostrado por las autonomías.