El Gobierno advierte que la crisis ralentizará la subida del salario mínimo
La crisis económica pasa factura a todos y, a pesar de lo dicho este domingo por el presidente José Luis Rodríguez Zapatero, también lo hará a las rentas más bajas, si bien de forma menos acusada que al resto. Un ejemplo de ello es el salario mínimo interprofesional (SMI) que, tras aumentar más del 5% de media durante la última legislatura, en 2009 podría hacerlo sólo entre un 2% y un 3%, según admitieron fuentes gubernamentales. Así lo apuntó este lunes, aunque sin concretar cifras, el vicepresidente económico, Pedro Solbes, quien afirmó que en la coyuntura actual dicho índice subirá lógicamente más lentamente de lo que hubiéramos previsto en otras circunstancias económicas. El ministro de Economía y Hacienda matizó, no obstante, que el gabinete socialista mantendrá los plazos temporales establecidos en sus compromisos electorales, que en el caso del SMI suponían que al final de la presente legislatura ascendería a 800 euros mensuales, un 33% más que su cuantía en 2008 (600 euros, suma que aún así está casi un 70% por debajo de la prestación media de desempleo) y el doble de lo que suponía en 2004 (460,5 euros), objetivo que para logro implicaría un alza media anual del 8,25%. Crecimientos de dos dígitos Esto significa, según admiten las fuentes citadas, que si en 2009 y quizá también 2010 los incrementos son inferiores, entre 2011 y 2012 se tendrán que registrar crecimientos de dos dígitos en la remuneración mínima establecida legalmente para cumplir con lo anunciado por el propio Zapatero en febrero pasado. La propuesta socialista elevaría dicha renta (que afecta sólo al 1% de los asalariados) hasta los 1.000 euros en 2016, 111 euros menos de la solicitud conjunta hecha el último invierno por CC.OO. y UGT a fin de que alcanzará el 60% del sueldo medio negociado en convenio, de acuerdo con la recomendación de la Carta Social Europea.