El grupo Santander compra Bradford & Bingley por 772 millones
En épocas de crisis brotan las oportunidades. Ayer, mientras la gran tormenta financiera internacional impactaba de lleno en prestigiosas instituciones europeas, el español grupo Santander confirmó la adquisición, por 773 millones de euros en efectivo, de la red de oficinas y los depósitos del Bradford & Bingley, nacionalizado de urgencia por las autoridades británicas. Integrados con la filial Abbey y el recién comprado Alliance & Leicester, estos activos adicionales 20.000 millones de libras en depósitos, y 2,7 millones de usuarios, auparán al banco cántabro en el Reino Unido hasta una cuota del 10,3% de los depósitos minoristas bancarios, administrada por 1.286 oficinas comerciales y con una base total de 24 millones de clientes. Quedará, con ello, en tercera posición, por detrás de HBOS-LTSB (20,9% de participación) y muy cerca de Royal Bank of Scotland (10,6%). Las cuentas del Santander no se resentirán por ello, aseguraron, en conferencia con analistas, el director financiero del grupo, José Antonio Álvarez, y el consejero delegado de Abbey, Antonio Horta. Bradford & Bringley, calcularon, aportará al beneficio neto del grupo un total de 180 millones de libras esterlinas (unos 225 millones de euros, al cambio actual) en los próximos tres años. Puesto que no se incorporan actividades de riesgo, y tomando en cuenta los ajustes y las posibilidades de aprovechamiento de los elementos comunes, la contribución será escalonada: desde 40 millones de libras en 2009 hasta 80 millones en 2011. Los inversores, no obstante, no se dejaron contagiar de este optimismo. En una jornada de grandes turbulencias para el sector bancario, la acción del Santander perdió el 4,21%. Los dirigentes del gigante bancario español se esforzaron por explicar la racionalidad de la operación emprendida. La transacción refuerza la franquicia del Abbey y acelera su proceso para ser «el mejor banco comercial del Reino Unido», afirmaron. Insistieron en que todos los créditos de clientes y activos de tesorería de Bradford & Bringley, y, lo que es más importante en estas circunstancias, los 41.000 millones de libras del hipotecario, «pasan a ser de titularidad estatal». Y añadieron que el precio pagado por el Santander incluye la transferencia de 208 millones de libras de capital que corresponden a las compañías off-shore de la entidad.