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Un millón de pisos «colgados» a fin de año
El precio de las casas cae de media un 5 por ciento en septiembre mientras que el alquiler se encarece un 4,3 por ciento

Con el precio de los pisos aún muy alto y, sobre todo, el acceso al crédito vetado para la inmensa mayoría de los ciudadanos, los promotores se enfrentan a un futuro más que incierto. A final de año, el stock de casas nuevas a la venta, pero sin comprador evidente, rozará el millón de unidades. Así lo aseguró ayer el presidente de la sociedad tasadora Tinsa, Luis Leirado, quien aseguró que el problema se mantendrá al menos hasta mediados de 2009. El paro, el otro gran lastre del sector inmobiliario, se ceba con aquella población en edad de comprar piso, comentó Leirado, lo que dificulta aún más la situación. El pasado mes de septiembre, el precio medio de la vivienda en España cayó un 4,9%, con ajustes más intensos en las grandes ciudades (7,1%), que en la costa (5,3%) o en las ciudades del interior (1,7%). No se vende, no se inician nuevas obras y hay verdaderos problemas para comercializar las que se terminan. Ese es el panorama del sector inmobiliario que Tinsa presentó en su informe mensual sobre el negocio inmobiliario. La iniciación de casas cayó un 43% interanual en el tercer trimestre de este año. Un descenso que analizado junto a la caída del 36% en el periodo abril-junio da idea de la velocidad a la que frena la promoción. Lógico, si se tiene en cuenta que muy pocos empresarios del ladrillo -y menos ahora, con los bancos reclamándoles mayores garantías por sus créditos- se embarca en nuevas promociones hasta haber vendido absolutamente todas las viviendas de sus anteriores proyectos. La oferta de vivienda nueva que ha salido al mercado en elaquella franja de población que, en teoría, debiera de conformar el núcleo de la demanda de casas nuevas: las personas menores de 35 años. Un grupo que soporta las más altas cotas de precariedad laboral y a las que por falta de ahorros y de seguridad económica bancos y cajas apenas consideran a la hora de prestar dinero.