Diario de León

La decisión que tomen los foralistas con su diputado díscolo determinará el futuro de las relaciones

Rajoy y Sanz se dan una tregua para recomponer el pacto entre PP y UPN

La herida abierta por la votación de los Presupuestos estrena la posibilidad de reformular el convenio

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R. Gorriarán - madrid
León

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Mariano Rajoy y Miguel Sanz enterraron el hacha de guerra y se dieron una tregua para rehacer el maltrecho pacto entre el PP y Unión del Pueblo Navarro. El líder de la oposición se comprometió a hacer «esfuerzos» para impedir la ruptura, mientras que el presidente navarro vio «una puerta abierta» en la decisión de los populares de suspender el acuerdo en vez de darlo por finiquitado y sugirió la posibilidad del «reformular» el convenio para garantizar su vigencia. Parece evidente que ni PP ni UPN quieren romper su convenio, pero, al mismo tiempo, ninguno quiere dar la impresión de haber cedido en sus posiciones. Rajoy y Sanz intercambiaron ayer mensajes conciliadores para apaciguar los ánimos, aunque sus palabras no estuvieron exentas de alguna amenaza. El presidente de los populares confesó que su deseo es que el pacto siga vivo, pero con «garantías»; es decir que los foralistas se van a someter en Madrid a la disciplina del PP, como ha ocurrido «en los últimos 17 años». Y si no es así, avisó, su partido tendrá que presentarse en Navarra con sus siglas y disputar el espacio electoral del centro derecha a UPN, con el consiguiente perjuicio para ambas formaciones. El líder de la oposición no quiere, sin embargo, que la crisis llegue a ese punto. Subrayó que tiene «voluntad» de recomponer las relaciones y apuntó que la mejor prueba de esa disposición es que decidió suspender el acuerdo, que significa abrir un paréntesis para dar una segunda oportunidad a UPN y demuestre que quiere seguir como hasta ahora. Otra cosa, precisó en TVE , era romper, pues hubiera supuesto decir que «no queremos saber nada» con la formación navarra. Voluntad y diálogo Sanz también prefirió los paños calientes. Valoró la suspensión del pacto decidida por el PP porque es «una puerta abierta» al entendimiento y deslizó que el desacuerdo surgido con la votación de los Presupuestos -un diputado de UPN votó a favor de la devolución al Gobierno del proyecto, en sintonía con el PP, y otro se abstuvo- no se volverá a repetir. Es, recordó, la primera vez en 17 años que surge una desavenencia de este tipo y «no tiene ningún fundamento» sospechar que suceda otra vez. El presidente navarro y también líder de UPN, al igual que Rajoy, también trufó sus palabras apaciguadoras con advertencias. Apuntó que una salida a la crisis puede ser «una reformulación» del pacto que, avisó, será «mirada con lupa» puesto que los foralistas «no vamos a consentir» que el PP intente borrarnos del «mapa» y convertirnos en una simple «sucursal» suya en Navarra. El termómetro para medir la aparente predisposición de las dos partes a salvar su acuerdo será la decisión que tomen los órganos de dirección de UPN con el diputado Santiago Cervera, quien se saltó a la torera la resolución de su partido de abstenerse en la votación presupuestaria. El PP, para allanar el camino, no tomó medida disciplinaria alguna, salvo una multa de 300 euros, con Carlos Salvador, el parlamentario que se abstuvo. El comité de conflictos y garantías de la formación foral ha expedientado a Cervera y debe proponer una sanción que tendrá que hacer efectiva el comité ejecutivo que preside Sanz. Si UPN expulsa al diputado díscolo, todo se acabó, al menos para el PP, según fuentes de este partido; pero si el castigo no llega a esos extremos y se queda en una reconvención o una multa, las dos formaciones mantendrán sus puentes de comunicación intactos. A la vuelta de la esquina habrá otra prueba de fuego para determinar el futuro de la colaboración. Los Presupuestos, cuando se aprueben en el Congreso, pasarán al Senado, cámara en la que UPN tiene tres representantes. Será, en palabras del portavoz de Economía del PP, Cristóbal Montoro, «el segundo round para el entendimiento». Los populares volverán a votar en la cámara alta a favor de la devolución de los Presupuestos al Ejecutivo y los representantes navarros tendrán que optar. La senadora María Caballero ha adelantado que respetará la abstención decidida por su partido, mientras que los otros dos, Juan Cruz Pérez Lapazarán y José Ignacio Palacios, guardan silencio por ahora. Su voto, no obstante, será con toda probabilidad favorable a las enmiendas a la totalidad, en línea con el PP, ya que ambos, miembros del consejo político de UPN, se opusieron a la decisión de abstenerse. «Es la primera vez que surge una desavenencia y no sospecho que suceda otra vez» MIGUEL SANZ Presidente de UPN

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