El Banco de España atribuye el declive a la «intensa ralentización» que sufrió la demanda interna
La caída del consumo y la inversión arrastran a España a la recesión
El PIB cayó entre octubre y diciembre el 1,1 por ciento respecto del tercer trimestre del 2008
La economía española cerró 2008 en recesión, arrastrada por el desplome del consumo de los hogares y la inversión. El Banco de España certifica en su último informe que el deterioro se intensificó en el cuarto trimestre del año a causa de la crisis financiera internacional, que tuvo un efecto demoledor sobre la confianza de los consumidores y empresas.
El PIB cayó entre octubre y diciembre el 1,1% respecto del tercer trimestre -”en el que había registrado ya un crecimiento intertrimestral negativo del 0,2%-”, y el descenso fue del 0,8% comparado con los últimos tres meses de 2007. Al registrar dos trimestres consecutivos de crecimiento negativo, la economía rebasó la frontera de la recesión.
El Banco de España confirmo así la entrada en números rojos que adelantaron a finales de año el propio organismo emisor y el Gobierno. Con este cierre del año, la tasa de crecimiento del PIB en el conjunto de 2008 se habría situado en el 1,1%, cifra que considera «una sustancial desaceleración» respecto al crecimiento del 3,7% registrado en 2007. Su estimación es incluso algo peor, una décima inferior, a lo esperado por el Gobierno. El pasado 16 de enero, el propio vicepresidente económico, Pedro Solbes, cifraba en el 1,2% el crecimiento anual del PIB al cierre de 2008 y una contracción del 1,6% para este año. El Banco de España atribuye el pronunciado declive de la economía en 2008 a la «intensa ralentización» que sufrió la demanda interna, que contabiliza el consumo de los hogares y administraciones públicas y la inversión.