| Análisis | Efectos de la crisis |
La banca, reina del ladrillo
Las entidades financieras se han adjudicado 7.000 millones de euros en pisos y solares en el 2008 por la morosidad, lo que las obliga a reforzar sus divisiones inmobiliarias
madrid
El 2008, el año en que estalló la crisis financiera internacional, supuso en España y en su sector hasta ahora más pujante, el ladrillo, un giro radical. La banca, que prestó dinero sin complejos en el despegue del sector promotor e inmobiliario nacional, terminó quedándose con gran parte de aquello que había financiado. Al término del ejercicio, los grandes bancos y cajas reconocieron haberse adjudicado activos (pisos o solares) por valor de más de 7.000 millones de euros, lo que les convierte en los nuevos dueños del sector.
Lo que comenzó como un goteo se aceleró de forma notable en los últimos meses del año. Ante la inmensa deuda de muchos operadores inmobiliarios, grandes o pequeños, la banca, acuciada por el baldón de la morosidad en sus cuentas, tuvo que salir al rescate. A la vista de los enormes problemas de liquidez que sufrían buena parte de los promotores y empresarios del ladrillo, sus bancos encontraron una original fórmula.
Las entidades se quedaron como dación en pago bien los activos de quienes no les podían pagar o, en su caso, directamente las acciones de las firmas cuya solvencia pendía de un hilo. Todo ello con suculentos sobre, eso sí, los precios que imperaban antes del estallido de la burbuja. Gran parte del accionariado de algunas cotizadas que eran antaño la envidia del sector en toda Europa (Colonial o Metrovacesa, por ejemplo) es hoy propiedad de muchos bancos y cajas. Algo similar ha sucedido también con pisos de particulares, que, antes de entrar en mora, tuvieron la opción de cancelar lo que les quedaba de préstamo entregando la propia casa.