El año pasado terminó con 290.400 desempleados que llevaban más de un año buscando un trabajo
La crisis se cebará con los parados de larga duración, según el Banco de España
Se trata del índice más elevado de la UE, que casi duplica la media comunitaria, situada en el 16,6%
madrid
Existe riesgo de que el avance del desempleo, observado en los últimos trimestres, se traduzca en «un aumento significativo del paro de larga duración» y que generaciones enteras que perdieron su trabajo hace más de un año no vuelvan a acceder al mercado laboral.
Y, si nadie lo impide y no se adoptan medidas en consecuencia, la desalentadora situación de estos desempleados se convertirá en otro de los principales problemas estructurales del país. La drástica advertencia figura en el último boletín económico del Banco de España que repasa lo ocurrido con el paro en el último trimestre y realiza algunas proyecciones sobre el negro futuro que se avecina.
Los indicadores disponibles, vía Encuesta de Población Activa (EPA), ya daban en el último trimestre del pasado ejercicio una muestra del problema. Así, según el Instituto Nacional de Estadística, el año 2008 terminó con 789.100 parados que perdieron su empleo hacía más de 12 meses. El colectivo había crecido un 53% y en 273.300 personas en relación con 2007.
Pero el peor periodo fue precisamente los meses de octubre, noviembre y diciembre, cuando su incremento, en relación con el trimestre anterior, se disparó un 29,46% con 179.600 parados de larga duración. Ahora bien, los datos desvelaban que parte del colectivo todavía se encontraba en una situación mucho peor.
Alrededor de 290.400 desempleados acumulaban más de dos años a la búsqueda de un empleo sin conseguirlo. Este drama se intensificaba entre las mujeres. Unas 187.400 trabajadoras, el 64,53% del grupo, llevaba más de 24 meses en el paro. La situación más desesperada afectaba a 32.200 paradas, que con una edad comprendida entre los 40 a 44 años, no conseguían su reinserción profesional.
Eurostat informó sobre otro rasgo muy negativo, el paro juvenil, que en España se ha incrementado de manera pronunciada con una subida de 10 puntos porcentuales, que elevó la tasa, a fecha 31 de diciembre de 2008, al 29,5%.