El Gobierno revisa sus previsiones y aplaza la recuperación para el 2011
El próximo año la tasa de desempleo alcanzará el 18,9% frente al 15,7% calculado anteriormente y el PIB volverá a registrar una contracción del 0,3%
La economía española sufrirá un duro ajuste en el 2009 y el 2010, con caídas importantes del PIB y tasas astronómicas de paro y de déficit. La vicepresidenta segunda, Elena Salgado, presentó ayer viernes al Consejo de Ministros el programa de estabilidad de su departamento para el período 2010-2012, y dibujó un panorama macroeconómico difícil, que aleja cualquier atisbo de recuperación a corto plazo. Según las cifras que maneja el Ejecutivo, la contracción será este año del 3,6% del PIB -”más del doble del 1,6% pronosticado por Pedro Solbes hace sólo cinco meses-”, el paro afectará al 17,9% de la población activa y los números rojos del conjunto de las administraciones públicas se dispararán al 9,5%.
La gran novedad respecto de anteriores revisiones es que por primera vez el Gobierno reconoce que el 2010 tampoco será el año de la recuperación. Lejos de retornar a tasas de crecimiento positivas, como aseguró Solbes en enero, el PIB volverá a registrar una contracción del 0,3%. Asimismo, el consumo privado y la inversión, principales responsables de la recesión actual, seguirán sin levantar cabeza y sufrirán caídas del 0,4% y del 4,5%, respectivamente. La tasa de desempleo seguirá al alza, y alcanzará el 18,9% frente al 15,7% calculado anteriormente.
Sólo el sector exterior continuará con su aportación positiva al PIB, aunque a costa del hundimiento de las importaciones. El Gobierno deposita ahora todas sus expectativas de mejora en 2011, año en el que según Salgado la economía entrará en una «senda positiva», con un crecimiento del PIB del 1,8% que se ampliará al 2,7% en el 2012.
A medida que mejore el crecimiento, el gobierno espera también que se reconduzca el paro, que cifra en una tasa del 18,4% para 2011 y en el 17,1% para el año siguiente. En ese sentido, la número tres del Ejecutivo subrayó que los efectos de la recuperación siempre se dejan sentir sobre el empleo con retraso. A pesar del panorama negro que pintó, Salgado descartó que el número de parados pueda llegar a cinco millones. Ni siquiera el año que viene, cuando el desempleo esté en máximos. «No vamos a llegar ni de lejos a esa cifra», señaló. En enero pasado, Solbes descartó los cuatro millones con igual energía.
La vicepresidenta atribuyó la caída del 3,9% que según sus pronósticos registrará el PIB este año a «la debilidad del consumo privado».