Sebastián reúne hoy a los sindicatos y a Magna en busca de un pacto final
El ministro de Industria considera contraproducente la huelga convocada por los trabajadores de la planta de Figueruelas que pararán durante cuatro días

Imagen de la manifestación de los trabajadores de Figueruelas en septiembre.
El Ministerio de Industria ha convocado a los sindicatos de Figueruelas y al grupo austriaco-canadiense Magna a un encuentro en su sede para las siete de la tarde de mañana en el que pretende cerrar un acuerdo satisfactorio para todas las partes. Los representantes de los trabajadores acudirán a la cita.
La reunión llega tras un notable esfuerzo negociador por parte del propio ministro, Miguel Sebastián, que se encuentra en una incómoda posición de mediador. Ayer, Sebastián pidió a Magna que haga un «pequeño esfuerzo» y rebaje el número de despidos que pretende en España. La última propuesta dejaba en 1.350 el ajuste de personal.
Todo, reconoce el ministro, con el objetivo de «evitar la huelga, que es contraproducente y mala para todos». «La situación está en un momento bastante delicado», confesó Sebastián, que ha puesto a todo su equipo a negociar a varias bandas para tratar de resolver el entuerto.
La cuerda se rompe. La cuerda se tensa y amenaza con romperse. Los cuatro días de huelga convocados en Figueruelas (28 y 30 de este mes, y 3 y 5 de noviembre) pueden dinamitar la venta de Opel a Magna. Una operación cuestionada por Bruselas y sobre la que propia GM reconocer estar «reflexionando». Por si fuera poco, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, ha confesado que Bruselas mantiene «ciertas dudas» sobre la operación, centradas en la eventual ilegalidad de las ayudas prometidas por Alemania.
La última oferta de Magna, que el comité de empresa conoció el viernes del Ministerio de Industria, garantiza inversiones, que no especifica; que los despidos se harán con medidas socialmente responsables, aunque no los cuantifica, y que se mantendrán las dos líneas de producción, con una capacidad de 478.000 vehículos. Además fija el reparto de producción entre la planta zaragozana y la factoría de Eisenach.