El giro económico perfila al 2010 como el año para la compraventa de pisos
En poco más de un año, el IVA de la vivienda habrá subido un punto, las deducciones a la compra desaparecerán para muchos y miles de casas siguen aún a la espera

Un edificio muestra en las ventanas los carteles de venta.
¿Es buen momento para comprar o vender un piso? La decisión, probablemente una de las más importantes desde el punto de vista económico que puede tomar el ciudadano medio a lo largo de su vida, parece que tiene respuesta: Sí. Al menos, si se tiene en cuenta una extensa serie de factores fiscales, financieros y de mercado que hacer del 2010 el gran punto de inflexión en el mercado de la vivienda y una época excepcional para las compraventas, con alicientes que nunca volverán.
En poco más de un año, el IVA de la vivienda habrá subido un punto, las deducciones a la compra de casas habrán desaparecido para muchos y las cuentas ahorro vivienda de los últimos ejercicios, que se benefician hoy de una moratoria excepcional, deberán destinarse a la adquisición para la que fueron originadas. Para colmo, decenas de miles de pisos permanecen a la espera de dueño mientras promotores y entidades financieras afilan su estrategia comercial, ocupados y preocupados por deshacerse de buena parte de ese montón de ladrillo que presiona sus balances.
Sube el IVA. El Gobierno necesita encauzar las cuentas públicas. La crisis se ha llevado buena parte de sus recursos en forma de ayudas directas o fiscales y el deterioro del déficit ha llevado al Ejecutivo a anunciar, entre otras medidas, una subida del IVA a partir del próximo 1 de julio. El que afecta a la vivienda pasará del 7% al 8%. Un argumento para cerrar la compra antes de esa fecha o, visto de otro modo, una amenaza para los contratos posteriores.
Sin desgravación. Por el momento, se queda en eso, en un anuncio. Las deducciones fiscales a la adquisición de vivienda habitual desaparecerán el 31 de diciembre del 2010. Las rentas inferiores a 17.000 euros brutos anuales conservarán íntegro el actual apoyo, que caerá de forma lineal hasta desaparecer a partir de 24.000 euros de ingresos.
Euríbor en mínimos. El euríbor se encuentra en su mínimo histórico, el 1,243%.
Un millón de pisos. Los empresarios están obligados a soltar lastre. Los supervivientes del terremoto, que se ha llevado a más de uno por delante, están obligados a mover sus promociones para poder seguir construyendo.
Precios a la baja. El difícil momento que atraviesan promotores y constructores, sumado a la menor capacidad económica de los compradores provocada por la crisis, da como resultado una imperiosa necesidad de bajar los precios.
La banca, bajo presión. Las entidades de crédito tendrán más prisa por deshacerse del parque de viviendas que se han adjudicado por impago porque el Banco de España les va a obligar a realizar provisiones por el 20 por ciento del valor de los pisos cuando permanezcan más de un año en su poder.