Caja Madrid devuelve a Rodrigo Rato a la vida pública
El ex vicepresidente del Gobierno liderará la cuarta entidad financiera en un año crítico para el sector

Rodrigo Rato, durante una reciente conferencia.
El consenso entre las familias del PP abre la puerta a que Rodrigo Rato acceda a la presidencia de Caja Madrid en el año más crítico para el sistema financiero español. Quedan flecos, porque aún falta el acuerdo de otras representaciones todavía fraccionadas -”CC.OO. y su agrupación bancaria-”, pero puede ser cuestión de semanas que los pactos se cierren, los recursos presentados en el Juzgado se retiren, y el proceso electoral que conducirá al relevo de Miguel Blesa se reemprenda.
El ex vicepresidente del Gobierno, que abandonó el Fondo Monetario Internacional a medio mandato alegando razones «personales y familiares», se ha postulado al cargo de Caja Madrid tal vez por juzgar poco apasionantes sus funciones en Lazard -”dedicada a la banca de negocios en plena sequía-”, el asesoramiento del Grupo Santander y el puesto que ocupa en la comisión ejecutiva de Criteria, la corporación que aglutina las participaciones, cada vez más financieras y menos industriales, de La Caixa.
Rato se sirve de Caja Madrid, la cuarta entidad financiera española, para volver a la vida pública. Tiene 60 años y, siendo un político de raza, sufrió el descarte de José María Aznar, que prefirió optar por Mariano Rajoy como líder del PP.
Pero Rato llegará a Caja Madrid en los momentos más delicados, con un negocio menguante y la morosidad creciendo.