El Gobierno reclama para primavera el fin de la reestructuración financiera
El Banco de España lamenta que las disputas políticas que están frenando algunas fusiones y la mala gestión de las entidades tienen un coste de dinero

Trichet, con el presidente de la Asociación de Mercados Financieros, Enrique Prados, y Ordóñez.
El Gobierno mete prisas al sector financiero para que culmine su reestructuración en primavera. Consciente de que Bruselas se muestra cada vez menos abierta a aceptar las ayudas públicas de los estados comunitarios, y de que el flujo del crédito es indispensable para apoyar la incipiente recuperación económica en España, el presidente Zapatero ha expresado su confianza en que el ajuste de bancos y cajas se acelere y tenga el menor coste posible para los contribuyentes, de manera que «en la salida de la crisis», la sociedad española pueda contar con unas entidades sólidas. Zapatero recordó a los asistentes a un coloquio organizado por The Economist que el sector financiero español ha recibido hasta el momento una pequeña proporción de recursos públicos comparada con los apoyos obtenidos por entidades de otros países, y destacó que sólo ha sido necesaria la intervención de una institución de tamaño reducido.
El presidente del Gobierno evocó que, en la actualidad, el crédito que proporciona el sistema financiero crece «prácticamente cero». Y la situación no tiene visos de mejorar, porque el gobernador del Banco de España, Miguel Fernández Ordóñez, ha adelantado en una comparecencia en el Senado que el recorte de los préstamos será la tónica de los próximos trimestres. El gobernador no oculta sin embargo su inquietud porque el modelo diseñado para la reestructuración bancaria pueda resultar insuficiente. Las disputas políticas y la mala gestión cuestan dinero, advirtió Ordóñez en una clara alusión a las incidencias que han sacudido a algunas cajas de ahorro, obstaculizado las fusiones interterritoriales o conducido a la intervención de Caja Castilla-La Mancha.
Por otra parte, también el presidente del Banco Central Europeo, Jean Claude Trichet, tiene en el punto de mira la reforma del sistema financiero español. Ennte la Asamblea Anual de la Asociación de Mercados Financieros, el dirigente destacó la importante tarea que aún queda por realizar, «una profunda reestructuración de un número de entidades de tamaño mediano». Aunque no quiso concretar la cifra de implicados, avaló las tesis del gobernador del Banco de España, que ha hablado de una concentración de al menos 15 cajas de las 45 cajas de ahorro. Cercana a los puntos de vista del sector se mostró la vicepresidenta económica, Elena Salgado, que reconoció la complejidad que sufrirán las entidades en el próximo ejercicio.