La construcción es aún refugio de la mano de obra extranjera
La proporción de inmigrantes en puestos de responsabilidad es tres veces menor que entre los nacionales

Inmigrantes reciben información de ofertas de empleo.
La crisis pasa factura a los trabajadores extranjeros más preparados. La proporción de inmigrantes que llega a puestos de responsabilidad en empresas de todos los tamaños es tres veces menor que la de españoles, y aún resulta inferior el peso del colectivo foráneo entre los técnicos y profesionales de las ramas científicas. El desplome de la construcción no ha impedido que esta actividad siga siendo refugio para la mano de obra que llega de fuera. Cada vez son más numerosos los inmigrantes cualificados que se ven obligados a emplearse «en lo que salga».
Ya antes de la crisis, el ladrillo era el área productiva que empleo proporcionaba a la inmigración. A continuación figuraban las tareas del hogar, la hostelería y las industrias manufactureras. En la actualidad, aunque la hostelería y el servicio doméstico se han aupado a los primeros puestos, la construcción mantiene un tercer lugar, por delante del comercio y de las manufacturas. En el tercer trimestre de este año, la edificación daba empleo a un 14% de los extranjeros y sólo al 7,8% de los nacionales.
Lograr un empleo cualificado es, para los inmigrantes, un reto cada vez más difícil.