De viaje a
El Burgo Ranero
S. VERGARA PEDREIRA
Lo atraviesa el Camino de Santiago, que convierte su calle Mayor en Ruta Jacobea, origen de todo, punto neurálgico de una localidad de artesanos y comerciantes crecida al amparo del auge de la gran ruta de peregrinación. Tiene historia este burgo en el que fue fácil escuchar croar a las ranas y admirar la naturaleza silvestre en sus charcas y lagunas. Es tierra fértil que reza por el agua divina y se encomienda a sus históricas rogativas. Es zona de paso en la que merece la pena quedarse y dejar que goce la vista y el gusto con los bienes de la tierra servidos en el plato.