La CIA vengará el ataque en el que murieron siete agentes en Afganistán
El jefe de la unidad en el país afgano y otras seis personas fallecieron cuando un hombre penetró en la base y detonó los explosivos que llevaba bajo su uniforme

Obama, jugando al golf durante sus vacaciones en Hawai que finalizan el lunes.
La Agencia Central de Inteligencia «se vengará» por el ataque en el que murieron siete de sus agentes en una base de Afganistán que, según medios estadounidenses, dirigía operaciones clandestinas contra los talibanes y el grupo terrorista Al Qaeda El director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), Leon Panetta, confirmó que el jefe de unidad de esa agencia en el sudeste de Afganistán y otros seis agentes murieron cuando un individuo penetró en la base Chapman, de la provincia de Khost, y detonó los explosivos que llevaba bajo su uniforme.
Los medios estadounidenses citan a un funcionario, no identificado, de los servicios de Inteligencia estadounidenses, quien dijo que «este ataque será vengado mediante operaciones anti terroristas agresivas y exitosas». Los diarios The Washington Post y The New York Times indicaron hoy que los agentes de la CIA estacionados en la Base Chapman eran responsables por la recogida y análisis de información, y la planificación de misiones contra elementos talibanes y Al Qaeda en la región fronteriza de Afganistán y Pakistán.
1397124194 Operaciones especiales. Entre esas operaciones, según estos medios que citan a fuentes de los servicios de Inteligencia, se contaban los ataques con aviones robot y misiles para matar a los dirigentes de los grupos insurgentes. «En meses recientes, los funcionarios de la CIA en esa base habían iniciado una campaña agresiva contra un grupo extremista dirigido por Sijaruddin Haqqni, el cual se ha atribuido la responsabilidad por la muerte de decenas de soldados estadounidenses», indicó el Times.
La cadena CNN afirmó que entre los dos estadounidenses muertos, se contaban dos empleados de la firma Xe, antes conocida como Blackwater Worldwide, proveedora de mercenarios y paramilitares que apoyan operaciones de EEUU en Afganistán, Irak y otras partes.