Los corrimientos de tierra en Brasil ya se saldan con más de 40 muertos
Las autoridades cifran en 65 los fallecidos por las lluvias de fin de año en el estado de Río de Janeiro, con lo que se superan los 55 decesos en un naufragio en 1989

Efectivos del servicio de rescate trasladan el cuerpo de un fallecido en Ilha Grande.
El hallazgo ayer de dos nuevos cadáveres, uno en Ilha Grande y otro en el centro de Angra dos Reis, eleva a 43 el número de víctimas confirmadas por los corrimientos de tierras que provocó el pasado viernes la lluvia en la zona, a unos 150 kilómetros al suroeste de la ciudad brasileña de Río de Janeiro.
Los equipos de rescate cumplieron ayer su tercer día de búsqueda sobre las toneladas de lodo y escombros que dejaron los derrumbes debidos a las precipitaciones en Ilha Grande, donde se han recuperado 29 cuerpos, y en Angra, ciudad continental con la que integra un solo municipio y donde han sido hallados 14 muertos.
Fuentes oficiales informan de que los bomberos trabajan en Ilha Grande con la ayuda de perros entrenados y maquinaria pesada en la búsqueda de al menos tres mujeres, dos turistas y una habitante de la comunidad de la playa del Bananal.
Con los últimos balances, que sitúan en 65 los fallecidos por las lluvias de fin de año en todo el estado de Río de Janeiro, ya se supera la peor Nochevieja de la historia reciente, la del 1 de enero de 1989, con las 55 personas que murieron en el naufragio del Bateau Mouche IV .
En todo Brasil, son algo menos de 80 los fallecidos por los deslizamientos de tierras provocados por las intensas lluvias caídas entre el miércoles y el viernes.
Conforme en Ilha Grande avanzan los trabajos, que se prevé continúen alrededor de dos semanas más, se ha podido saber que la «Pousada Sankay», pequeño hotel de lujo, fue afectado parcialmente y que lo peor se lo llevó la residencia familiar de los dueños y no las habitaciones de los huéspedes, algunas de ellas intactas.
Además, en la playa del Bananal, una pequeña comunidad donde viven alrededor de 270 personas, otras siete casas resultaron afectadas, la mayoría alquiladas a turistas que llegaron para pasar la Nochevieja.
El secretario estatal de Salud y Defensa Civil, Sergio Cortes, pidió a los turistas que abandonen la isla y a los hosteleros que cierren las puertas de sus establecimientos.
Por su parte, el geólogo Claudio do Amaral, uno de los más importantes especialistas del país, después de visitar las zonas afectadas, comentó que las muertes hubieran sido evitables con la debida inversión en sistemas de percepción de riesgos.
El geólogo denunció que Brasil «todavía está atrasado» en sistemas de prevención de riesgos.