La llegada de las primeras remesas da un respiro a las familias haitianas
Las oficinas bancarias tienen ya todo dispuesto para abrir sus puertas y permitir retirar fondos de los cerca de dos millones de cuentas existentes en el país

Una pareja camina entre los escombros de su casa en el barrio Fort National
La llegada de las primeras remesas de dinero desde el extranjero dio ayer un respiro a las desesperadas familias haitianas, que aguardan para este sábado la apertura de los bancos de Puerto Príncipe, cerrados desde el terremoto del pasado 12 de enero.
Algunas oficinas de transferencia de fondos de la capital comenzaron ayer a abrir tímidamente sus puertas ante la perspectiva de que el sábado lo harán los bancos (ayer abrieron las oficinas situadas en provincias) y en muchas de ellas se veían pequeñas filas de gente que esperaba ansiosa recibir su dinero.
«Si no consigo llevarme mi dinero hoy voy a morir de hambre. Tengo dos hijos que alimentar, sin dinero no puedo hacer nada», dijo, expectante a las puertas de una oficina, la joven empleada de hostelería Louisse Matturin.
Además, para facilitar el flujo de fondos, algunas compañías han decidido suprimir por el momento los gastos de los envíos, procedentes en su mayoría de los Estados Unidos.
El presidente del Consejo de Administración de la Asociación Profesional de Bancos (APB) Maxime Charles, dijo que junto al comercio y la industria manufacturera, el comercio representa el 25 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB).
Cantidades. Una vez abiertos los bancos, para poder dar servicio al mayor número de clientes, el público podrá retirar un máximo de 2.500 dólares durante los primeros días, cantidad que se ampliará progresivamente.
Las oficinas bancarias tienen ya todo dispuesto para abrir sus puertas y permitir a los usuarios retirar fondos de los cerca de dos millones de cuentas existentes en el país.
«Hay mucha expectación porque la gente tiene una gran necesidad de dinero para comer y para hacer compras básicas», explicó Charles, quien indicó que el terremoto destruyó unas cinco oficinas bancarias de la capital.
La Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (Minustah) dará protección el sábado a las entidades bancarias, aunque el directivo de la APB negó que exista temor a incidentes. El objetivo de la reapertura es contribuir a la normalización de la vida en Puerto Príncipe tras el «shock» del terremoto.