Un nuevo escándalo de corrupción salpica a Italia y deja 56 detenidos
La operadora de banda ancha Fastweb y Sparkle, controlada por la compañía telefónica Telecom Italia, se encuentran en el centro de una investigación por una supuesta trama de blanqueo de dinero.
Se trata de un entramado destapado en una investigación conducida por la Guardia de Finanzas (policía fiscal) y el Grupo Operativo Especial (ROS), que se ocupa de investigar la mafia y el terrorismo, y cuyos detalles fueron desvelados ayer en rueda de prensa por sus responsables en Roma.
Las pesquisas han llevado a un juez del Tribunal de la capital italiana a emitir 56 órdenes de arresto, entre ellas la del fundador y ex consejero delegado de Fastweb, Silvio Scaglia, así como para altos cargos entre el 2003 y el 2006 de Sparkle, como su entonces presidente, Riccardo Ruggiero.
Acusaciones. Sobre ellos pesan las acusaciones de asociación para delinquir dirigida al blanqueo y a la reutilización de capitales obtenidos de forma ilícita a través de un complejo sistema de fraude fiscal, por un valor de 2.000 millones de euros. La misma investigación también ha llevado a la petición del arresto del senador Nicola Di Girolamo, del partido conservador del primer ministro italiano Silvio Berlusconi.