La izquierda barre a la UMP de Sarkozy en las regionales
La oposición logra el 54,3% de los votos frente al 36% de los conservadores

La primera secretaria del Partido Socialista francés, Aubry.
La izquierda francesa ratificó ayer en la segunda vuelta de las elecciones regionales el triunfo logrado el domingo precedente en la primera ronda y endosó una severa derrota a la derecha gobernante del presidente Nicolas Sarkozy. A los conservadores les cabe el consuelo de que su descalabro no llegó a la humillación de asistir a un mapa político totalmente pintado de rosa, verde y rojo, los colores de la coalición vencedora, ya que logró salvar su bastión histórico de Alsacia y trocar Córcega por La Reunión. La coalición de socialistas, ecologistas y comunistas obtuvo uno de los mejores resultados desde la fundación en 1958 de la quinta República Francesa para el campo progresista.
La izquierda totalizó el 54,3% de los votos frente al 36,1% de los sufragios cosechado por los conservadores, mientras que el ultraderechista Frente Nacional, con el que los conservadores rechazan sellar alianzas, se contentó con cerca del 10%. Se trata de la correlación de fuerzas más ventajosa para la izquierda desde las legislativas de 1981, y el margen más amplio (18 puntos porcentuales) conquistado en unos comicios locales.
A falta de conocer los resultados de los territorios americanos de Guyana y Martinica, los socialistas ratificaron el control de las 20 asambleas regionales metropolitanas que gobernaban.
El primer ministro francés, François Fillon, asumió su «parte de responsabilidad» en la derrota de la derecha en las elecciones regionales y anunció que hoy por la mañana acudirá al palacio del Elíseo para analizar el revés con el presidente. Los observadores creen que el jefe del Estado ratificará a su jefe del Gobierno y no decidirá su cese si le presenta la dimisión. El resultado «confirma el éxito de las listas de izquierdas pues nosotros no hemos sabido convencer».