Moscú recela del escudo antimisiles contra Irán
La posibilidad de que EE. UU. despliegue un escudo antimisiles en Rumanía y Bulgaria, tras renunciar a hacerlo en Polonia y la República Checa, preocupa mucho en Moscú. Rusia ya ha exigido detalles sobre ése hipotético dispositivo que, según Washington, serviría para defender a Europa de un teórico ataque desde Irán con misiles de medio y largo alcance.
Por eso, el Kremlin ha logrado que en el nuevo tratado de desarme estratégico incluya una cláusula que permita a cualquiera de las dos partes abandonar el tratado, si detecta que la otra desarrolla un sistema defensivo amenazante para su seguridad.
El día 8 en la capital checa, «Rusia hará pública, de forma unilateral, una declaración advirtiendo que se saldrá del nuevo acuerdo, si el escudo antimisiles norteamericano adquiere proporciones que pongan en peligro nuestros intereses nacionales».